El peso mexicano registró una apreciación semanal de 11.3%, equivalente a 91 centavos, con lo que puso fin a una racha de ocho semanas consecutivas de pérdidas, periodo en el que acumuló una depreciación de 11.25%, equivalente a 1 peso y 90 centavos.
En la sesión de este viernes, la moneda nacional avanzó 0.65%, equivalente a 12.1 centavos, por lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 18.6280 pesos por dólar, de acuerdo con datos oficiales del Banco de México (Banxico).
Sin embargo, Banco BASE advirtió que el avance semanal no representa un cambio de tendencia para la moneda mexicana, sino un proceso de consolidación dentro de un canal de operación de entre 18.60 y 18.80 pesos por dólar.
En su análisis, la institución financiera destacó que uno de los principales elementos de la semana fue el incremento de la volatilidad del tipo de cambio, que pasó de 12.11% anualizado en la semana previa a 18.09%, su nivel más elevado desde abril de 2025, cuando los mercados reaccionaron a la ola de aranceles anunciada por la administración de Donald Trump al comienzo de ese mes.
De acuerdo con Banco BASE, el aumento de la volatilidad estuvo relacionado con el triunfo demócrata en las elecciones intermedias de Estados Unidos. En la Cámara de Representantes, los resultados preliminares otorgaron 259 escaños a los demócratas, por encima de los 218 necesarios para alcanzar la mayoría, mientras que en el Senado aseguraron 54 de los 100 escaños.
La institución financiera señaló que la pérdida simultánea de ambas cámaras del Congreso por parte del partido en el gobierno es un acontecimiento poco frecuente en términos históricos. Entre 1900 y el mandato de Joe Biden se celebraron 31 elecciones intermedias y únicamente en cinco ocasiones el partido gobernante perdió el control de ambas cámaras, lo que representa 16.1% del total.
Otro factor que incidió en el comportamiento del mercado cambiario fue la decisión de Banco de México de recortar en 25 puntos base su tasa de interés, para ubicarla en 6.25%. Con este movimiento, el diferencial respecto a la tasa de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos, considerando la parte alta de su rango, disminuyó a 225 puntos base, su menor nivel histórico.
Este estrechamiento reduce el atractivo de las operaciones de carry trade, estrategia mediante la cual los inversionistas buscan obtener rendimientos aprovechando las diferencias entre las tasas de interés de distintos países, y eleva el riesgo de depreciaciones para el peso mexicano.
Después del ajuste monetario, la tasa de interés real ex ante se ubicó en 2.22%, su nivel más bajo desde mayo de 2022, dentro del intervalo de neutralidad de la política monetaria, establecido entre 1.8 y 3.6 por ciento.
Banco BASE destacó que la postura monetaria acumula 14 meses en zona de neutralidad, lo que significa que la tasa de interés en su nivel actual ya no combate activamente las presiones inflacionarias, situación que vuelve improbable un retorno de la inflación al objetivo de 3% del banco central.
A los factores que incidieron en el mercado cambiario se sumaron los datos del mercado laboral estadounidense, luego de que la creación de empleo durante octubre superara ampliamente las expectativas. La nómina no agrícola reportó 165 mil nuevas posiciones laborales, de acuerdo con la encuesta a establecimientos, cifra superior a las 70 mil plazas que anticipaba el mercado.
Además, las cifras de los dos meses anteriores fueron revisadas al alza. En agosto, la creación de empleo pasó de 133 mil a 186 mil posiciones, mientras que en septiembre aumentó de 29 mil a 60 mil, lo que representó una revisión conjunta de 84 mil empleos adicionales.
Por su parte, la encuesta a los hogares registró un incremento de 463 mil personas ocupadas, con lo que sumó tres meses consecutivos de avances. En consecuencia, la tasa de desempleo disminuyó de 4.2% en septiembre a 4.1% en octubre.
Ante este panorama, Banco BASE señaló que no pueden descartarse nuevas presiones al alza para el tipo de cambio durante las próximas semanas, particularmente por el menor diferencial entre las tasas de interés de México y Estados Unidos.
La institución financiera también tomó en cuenta la posibilidad de que la Reserva Federal realice otro incremento de su tasa de interés en diciembre, factores que la llevaron a ajustar su expectativa para el tipo de cambio al cierre de 2026, de 18.50 a 18.70 pesos por dólar, considerando el promedio del último trimestre del año.
Esta previsión contempla la posibilidad de que la cotización alcance los 19.00 pesos por dólar, mientras que para 2027 Banco BASE mantuvo su estimación de un promedio de 19.00 pesos por dólar durante el último trimestre, con el riesgo de que llegue a 19.50 pesos.





