El peso mexicano concluyó agosto con una apreciación mensual de 1.87%, equivalente a 32.3 centavos frente al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó en 16.9971 pesos por dólar, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico).

Durante el mes, el tipo de cambio registró un promedio de 17.0617 pesos por dólar, mientras que la moneda mexicana estuvo respaldada principalmente por las operaciones de carry trade, señaló Banco BASE.

La institución financiera explicó que la apreciación mensual del peso no refleja el desempeño de la economía mexicana, debido a que el carry trade depende del diferencial de tasas de interés, la percepción de riesgo global y sobre México, así como de las expectativas en torno al comportamiento de las divisas involucradas.

De acuerdo con BASE, el desempeño del tipo de cambio durante agosto puede dividirse en dos etapas. La primera se concentró en las tres semanas iniciales, cuando el peso acumuló una apreciación de 2.62% y alcanzó un mínimo en el año de 16.8875 pesos por dólar.

En ese mismo periodo, el dólar se debilitó 1.99%, según su índice ponderado, ante la publicación de indicadores económicos negativos en Estados Unidos y las señales de desaceleración de la inflación. Este entorno llevó al mercado a especular que la Reserva Federal mantendría sin cambios la tasa de interés durante el resto del año.

Entre los datos que influyeron se encontró la inflación al consumidor de Estados Unidos, que se ubicó en 0.07% mensual durante julio, por debajo de la expectativa de 0.11%. A tasa anual, el indicador se desaceleró por segundo mes consecutivo, al pasar de 3.53% a 3.36%, su menor nivel desde marzo.

A su vez, la inflación subyacente se situó en 2.48% anual, cerca de su mínimo de febrero. También destacó la caída mensual de 1.48% en los precios de los energéticos, que llevó su inflación anual a desacelerarse de 15.70% a 14.73%.

Además, las mercancías, uno de los componentes más susceptibles a los efectos de los aranceles, registraron una inflación anual de apenas 0.87%.

A estas señales se sumó la inflación al productor de julio, que se colocó en -0.03% mensual, muy por debajo del avance de 0.20% esperado por el mercado, con lo que acumuló dos meses consecutivos de caídas.

En términos anuales, la inflación al productor se desaceleró de 5.54% en junio a 4.69% en julio, su nivel más bajo desde marzo. La disminución mensual estuvo explicada principalmente por los precios de los energéticos, que retrocedieron 3.14% y ligaron su segunda caída consecutiva, mientras que los alimentos disminuyeron 0.93%.

El mercado también reaccionó a la nómina no agrícola, que registró la destrucción de 23 mil posiciones laborales en julio, frente a la expectativa de una creación de 88 mil empleos. Al mismo tiempo, los datos correspondientes a mayo y junio fueron revisados a la baja en conjunto en 103 mil puestos de trabajo.

Por su parte, las ventas minoristas de Estados Unidos cayeron 0.58% mensual en julio, contrario al crecimiento de 0.05% previsto por el mercado. El resultado puso fin a una racha de cinco meses consecutivos de avances y representó la mayor contracción desde mayo de 2025.

En términos reales, las ventas disminuyeron 0.66%, también su caída más pronunciada desde mayo del año pasado. A tasa anual, el crecimiento real se desaceleró de 3.18% a 1.65%, como señal de una pérdida de dinamismo en el consumo de los hogares.

BASE agregó que el retroceso del dólar también estuvo relacionado con el anuncio realizado por el Departamento del Tesoro el miércoles 19 de agosto. La dependencia informó que, del 9 de septiembre al 4 de noviembre, incrementará al menos al doble el programa de compra de activos del Tesoro, enfocado en instrumentos con vencimientos de entre 10 y 30 años.

El programa tiene como objetivo limitar las presiones al alza sobre las tasas de interés en el mercado secundario, lo que generó temporalmente presiones a la baja sobre las tasas de mayor plazo y permitió el retroceso del dólar estadounidense.

Sin embargo, durante la última semana de agosto se observó una corrección parcial al alza en el tipo de cambio, debido a la cautela del mercado y a que los comentarios del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole fueron interpretados como restrictivos.

Ante este escenario, al cierre del mes se reanudó la especulación de que la Reserva Federal podría elevar su tasa de interés en 25 puntos base antes de que termine el año.

A la cautela de los mercados se añadieron las tensiones comerciales entre Estados Unidos y Canadá. El lunes 24 por la mañana, Donald Trump publicó en su red social que, debido a que Canadá ha abusado de Estados Unidos durante muchos años, a partir del 1 de enero de 2027 se elevarán a 50% los aranceles sobre las importaciones canadienses de autos, camionetas, camiones, autopartes y acero.

En respuesta, Canadá anunció el martes 25 que el 8 de septiembre entrarán en vigor aranceles de represalia contra las importaciones de más de 700 productos procedentes de Estados Unidos, equivalentes a 20 mil millones de dólares en importaciones.

Banco BASE advirtió que este conflicto representa una señal desfavorable para la revisión del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá.

“El rápido deterioro en las negociaciones entre Estados Unidos y Canadá es una noticia negativa para el proceso de revisión del T-MEC, pues indica que hay poca disposición para reducir los aranceles sectoriales por parte de Estados Unidos e incluso está abierta la posibilidad a amenazas con aranceles mucho más agresivos, como está ocurriendo en este momento con Canadá”, expuso BASE.

En México, durante agosto también destacó la revisión del Producto Interno Bruto (PIB) del primer y segundo trimestre por parte del Inegi. Para el primer trimestre, la contracción trimestral fue ajustada de 0.62% a 0.34%, mientras que el crecimiento del segundo trimestre fue revisado a la baja, de 1.51% a 1.42%.

Asimismo, el organismo revisó a la baja el resultado correspondiente al segundo trimestre de 2025, desde un crecimiento trimestral de 0.34% hasta una ligera contracción de 0.02%. Este ajuste redujo la base de comparación y favoreció la cifra de crecimiento anual de 2026.

En conjunto, las revisiones tuvieron un resultado positivo y arrojaron un crecimiento anual de 1.2% durante el primer semestre del año. Ante ello, el Banco de México elevó su pronóstico de crecimiento para 2026 a un intervalo de entre 1.0% y 2.0%, con una estimación puntual de 1.5%, desde el 1.1% previsto anteriormente.

Con el avance de agosto, el peso mexicano acumula una apreciación de 5.60% o 1 peso y 1 centavo durante los primeros ocho meses del año. Frente al cierre del viernes, la moneda nacional ganó 0.20%, equivalente a 3.3 centavos.

ja