Aunque cada vez más mexicanos tienen una tarjeta de débito o crédito, eso no quiere decir que todos aprovechen estos medios para comprar por internet, pagar servicios públicos o cubrir obligaciones fiscales.

La desconfianza de los usuarios hacia la seguridad de las operaciones y la falta de herramientas de banca en línea entre los cuentahabientes todavía frenan el uso de estos servicios.

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El reporte de BBVA Research estima que en 2025 alrededor de 70.7% de las personas de 18 a 70 años tenía al menos una tarjeta de débito o crédito. Si se toma en cuenta a toda la población de 18 años y más, la proporción subió 72.8%, aunque esta última cifra debe tomarse con mayor cautela, debido a la menor utilización de canales digitales entre los adultos mayores.

La estimación muestra un avance importante frente a años anteriores. Según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), la proporción de personas de 18 a 70 años con una cuenta asociada con al menos una tarjeta de débito o crédito pasó de 55.3% en 2018 a 68.2% en 2024.

Desconfianza al internet

El problema aparece cuando se revisa qué ocurre después de tener una tarjeta. Entre las personas que no compran por internet, uno de los principales motivos es la desconfianza hacia la seguridad del proceso, por temor al robo de identidad, de datos personales o de la información de las tarjetas.

Algo similar ocurre con los pagos por internet. La desconfianza sobre la seguridad de las operaciones aparece como una de las razones para no utilizar estos servicios, junto con la falta de una tarjeta de crédito o débito o de servicios de banca en línea.

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BBVA Research construyó su estimación a partir de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH), aunque reconoce que esta encuesta no pregunta de manera directa si una persona tiene una tarjeta.

En su lugar, utiliza información sobre medios de pago, banca electrónica y servicios financieros digitales para aproximar la tenencia.

La fuente no sustituye a la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), pero sí permite tener una referencia anual, refirió BBV Research.

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El reporte también advierte que la estimación puede quedarse corta entre los adultos mayores. En 2024, 96.2% de las personas de 71 años y más tenía un contrato asociado con una tarjeta de débito, pero su menor uso de compras por internet, banca electrónica y otros canales digitales puede hacer más difícil identificar esa tenencia a través de la ENDUTIH.

Entre los menores de seis a 17 años el panorama es distinto: cerca de uno de cada 10 presenta indicios de uso o posesión de tarjetas o servicios financieros, una proporción que prácticamente no cambia desde 2017.

Sin embargo, la encuesta no permite saber si la tarjeta pertenece al menor o a sus padres u otra persona.

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Así, el país avanza en posesión de tarjetas bancarias, pero todavía existe una brecha entre tener el plástico y sentirse con la confianza y las herramientas necesarias para usarlo en la vida diaria.

GC