El peso mexicano cerró la sesión con una depreciación de 1.12% o 19.5 centavos frente al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario concluyó en 17.5690 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México.
De acuerdo con Banco BASE, el ajuste del peso respondió a la expectativa de una posible intervención cambiaria en Japón para contener la depreciación del yen. En el mercado, este factor elevó la cautela sobre monedas emergentes.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, indicó tras una conversación con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, que ambos países mantienen alineación en materia cambiaria y podrían aplicar medidas contundentes si fuera necesario.
Banco BASE recordó que Japón ya intervino directamente en el mercado cambiario entre finales de abril y mayo, con un monto récord de 11.73 billones de yenes para apoyar su moneda. Además, destacó que a inicios de año la coordinación entre autoridades japonesas y estadounidenses derivó en una apreciación temporal del yen y en una reducción de posiciones especulativas contra la divisa.
En este contexto, el mercado considera que cualquier señal de respaldo desde Estados Unidos podría elevar de forma significativa la probabilidad de una nueva intervención, con efectos de recuperación sobre el yen.
El movimiento del yen tiene impacto directo en el peso mexicano debido a su relación con las operaciones de carry trade. El yen es una de las principales monedas utilizadas para financiar inversiones en activos de mayor rendimiento, como el peso.
Por ello, una apreciación del yen o un aumento en la expectativa de intervención tiende a provocar el cierre de estas posiciones, lo que reduce la demanda por activos en pesos y presiona a la baja a la moneda mexicana.
En paralelo, el dólar estadounidense avanzó 0.37%, de acuerdo con su índice ponderado, y alcanzó un nivel no visto desde el 25 de noviembre del año pasado, impulsado por la expectativa de que la Reserva Federal aplicará dos incrementos de 25 puntos base hacia abril de 2027.
El fortalecimiento del dólar también responde a la percepción de que las presiones inflacionarias podrían mantenerse elevadas por más tiempo a nivel global.
En el ámbito local, el 15 de junio se publicó en el Diario Oficial de la Federación una circular que modifica las “Reglas para las subastas de Bonos de Regulación Monetaria y de valores gubernamentales realizadas por el Banco de México”.
La actualización incorpora las subastas de compra en el mercado secundario, con el objetivo de contar con una herramienta adicional para la “mejor instrumentación de la política monetaria”.
Con la nueva disposición, la convocatoria de cada subasta deberá publicarse a más tardar el día hábil bancario previo a su realización, mientras que antes se daba a conocer el último día hábil de la semana previa.
Aunque estas subastas de compra aún no se han ejecutado, el mercado anticipa que podrían servir para inyectar liquidez al sistema financiero, respaldar la demanda de valores gubernamentales y alinear las tasas del mercado secundario con la tasa de referencia del banco central.
La Bolsa Mexicana de Valores perdió 0.41%
La Bolsa Mexicana de Valores perdió 0.41% o 276.84 puntos respecto a la jornada previa, con lo que el índice S&P/BMV IPC cerró en 66,848.42 unidades.
Al interior, resaltaron las caídas de las emisoras: Grupo México (1.97%), Cemex (1.93%), Grupo Carso (1.71%), Banorte (1.66%) y Gruma (1.41%).
En Estados Unidos, el Dow Jones registró una pérdida de 0.09% luego de dos sesiones al hilo de ganancias.
En tanto, el Nasdaq Composite mostró un retroceso de 2.21%, su mayor caída desde el 5 de junio.
Por su parte, el S&P 500 cayó 1.44%, su mayor pérdida desde el 10 de junio. Al interior, resaltaron las pérdidas de los sectores: tecnologías de la información (3.66%), industrial (2.03%) y materiales (1.60%).
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