El peso mexicano se deprecia 1.15%, equivalente a 21.2 centavos, frente al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubica en 18.6210 pesos por dólar, de acuerdo con Investing.com.

La moneda nacional resiente el desmantelamiento de posiciones de carry trade, ante la reducción del diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos, así como la incertidumbre política y fiscal en otros países de América Latina, de acuerdo con un análisis de Banco BASE.

La institución financiera explicó que el diferencial de tasas se redujo a 250 puntos base desde el 16 de septiembre, cuando la Reserva Federal (Fed) incrementó su tasa de interés en 25 puntos base. A esto se suma que el mercado anticipa otro aumento de 25 puntos base por parte de la Fed en diciembre, lo que estrecharía aún más la diferencia entre las tasas de ambos países y reduciría el atractivo de mantener inversiones en pesos mexicanos.

A este escenario se agrega la posibilidad de que el Banco de México retome los recortes a la tasa de interés durante 2027, lo que también contribuiría a disminuir el diferencial con Estados Unidos y podría prolongar la salida de posiciones de carry trade, estrategia que aprovecha las diferencias entre las tasas de interés de dos países.

Banco BASE señaló que la presión sobre la moneda mexicana también responde a factores externos que elevan la aversión al riesgo y favorecen las apuestas en contra del peso, entre ellos la incertidumbre política y fiscal en Colombia, luego de que surgieran dudas sobre la validez del proceso de aprobación del Presupuesto General de la Nación para 2027.

El Congreso colombiano aprobó el 20 de octubre un presupuesto de 634.9 billones de pesos colombianos, alrededor de 14.2% superior al de 2026. Sin embargo, posteriormente se detectaron diferencias entre las versiones avaladas por el Senado y la Cámara de Representantes respecto al artículo 65, que establece mecanismos de cobertura ante variaciones adversas en los precios internacionales del petróleo que afecten los ingresos gubernamentales.

La disposición fue retirada durante la discusión en el Senado, pero permaneció en el documento aprobado por la Cámara de Representantes, sin que se realizara el procedimiento de conciliación necesario para unificar ambos textos. Esta diferencia podría invalidar el trámite legislativo, debido a que el plazo legal para aprobar el presupuesto venció el 20 de octubre.

Ante esta situación, existe la posibilidad de que el gobierno colombiano emita el presupuesto mediante decreto, con base en el proyecto aprobado inicialmente por las comisiones económicas del Congreso. La incertidumbre se suma a las presiones que enfrentan las finanzas públicas del país, cuyo déficit fiscal se prevé en 9.4% del Producto Interno Bruto (PIB) para 2027, además de un incremento significativo en los recursos destinados al servicio de la deuda.

En este contexto, los inversionistas podrían recurrir al peso mexicano para anticipar o cubrir riesgos relacionados con Colombia, debido a que la moneda nacional tiene mayor liquidez y opera las 24 horas del día. Esto permite que se utilice como instrumento de cobertura frente a acontecimientos en mercados latinoamericanos cuyas divisas no cotizan de manera continua.

La incertidumbre política en Brasil también representa un factor de presión para las monedas de la región, ante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales prevista para el próximo domingo 25 de octubre. De acuerdo con la última encuesta publicada el 21 de octubre, Bolsonaro cuenta con 51.1% de los votos válidos, frente a 48.9% de Lula, una diferencia que representa un empate técnico si se considera el margen de error.

La cercanía de los comicios y la incertidumbre sobre el resultado podrían generar volatilidad en las divisas latinoamericanas, particularmente en el peso mexicano. Al igual que el peso colombiano, el real brasileño no cotiza las 24 horas, por lo que los inversionistas pueden utilizar la moneda mexicana para cubrirse ante riesgos políticos y financieros de la región.

De esta manera, la venta de pesos puede convertirse en una alternativa para reducir temporalmente la exposición al riesgo regional, incluso cuando los factores que originan la incertidumbre no están directamente relacionados con la economía mexicana.

En el frente comercial, Banco BASE también señaló que persisten diferencias con Estados Unidos, que continúa buscando concesiones adicionales de México, incluidas mayores compras de productos estadounidenses, particularmente de gas natural.

La falta de un acuerdo prolonga la incertidumbre sobre las condiciones de acceso de México al mercado estadounidense y puede reducir la competitividad de las exportaciones nacionales, además de influir en las decisiones de inversión. Estas diferencias también podrían complicar las negociaciones relacionadas con la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que añade incertidumbre a las perspectivas de crecimiento económico del país y presiones adicionales sobre el tipo de cambio.

En contraste con la depreciación del peso, la Bolsa Mexicana de Valores registra una ganancia de 0.85%, equivalente a 588.78 puntos. Con este avance, el principal índice accionario, el S&P/BMV IPC, se ubica en 69,847.36 unidades.

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