El peso mexicano se aprecia 0.58%, equivalente a 10.4 centavos, frente al cierre previo, mientras que el tipo de cambio interbancario se ubica en 17.9684 pesos por dólar, de acuerdo con datos de Investing.com.
La apreciación del peso ocurre a la par de una corrección a la baja de 0.18% en el dólar, de acuerdo con el índice ponderado.
Banco BASE mencionó que el retroceso del dólar y la apreciación del peso están respaldados por la disminución de los precios de la energía en el mercado de materias primas, lo que modera el riesgo de presiones inflacionarias.
En el mercado de materias primas, los precios de la energía muestran pérdidas ante una perspectiva más favorable sobre la oferta de crudo. Esto ocurre debido a que los envíos petroleros a través del estrecho de Ormuz continúan aumentando, pese a que el conflicto entre Estados Unidos e Irán no ha cesado y persisten los riesgos de transitar por esa ruta.
Este escenario llevó a Kuwait a elevar su producción petrolera, que, según el CEO de Kuwait Petroleum Corp., ya se ubica alrededor de 2 millones de barriles diarios, equivalente a 75% de los 2.6 millones de barriles diarios que se producían antes del inicio del conflicto.
A su vez, la petrolera árabe Saudi Aramco anunció un descuento de 5 dólares por barril a sus compradores de petróleo en Asia, frente a los 2 dólares por barril anunciados el mes pasado. Este descuento también contribuye al descenso de los precios internacionales del petróleo.
Banco BASE mencionó que la apreciación del peso, el movimiento a la baja de los precios de los energéticos y el ajuste de las tasas de los instrumentos del Tesoro son resultado de una corrección a la baja, que normalmente ocurre cuando los fuertes movimientos registrados en días previos propician cierres de posiciones en portafolios de inversión y un reposicionamiento ante movimientos futuros.
Por este motivo, la recuperación observada por el peso mexicano y en el mercado de bonos todavía no puede considerarse un cambio de tendencia.
En México se publicó la confianza del consumidor correspondiente a septiembre de 2026. El indicador se ubicó en 45.07 puntos, lo que representa un retroceso de 1.22 puntos respecto al mes anterior, aunque se mantuvo por encima de los niveles observados en los nueve meses previos a agosto, que oscilaron entre 43.65 y 44.99 puntos.
No obstante, en su comparación anual, la confianza del consumidor cayó 0.97 puntos, su mayor retroceso desde junio, cuando disminuyó 1.74 puntos, y acumula 21 meses consecutivos de caídas, algo que no ocurría desde el periodo comprendido entre enero de 2007 y diciembre de 2009, cuando se observaron disminuciones anuales durante 36 meses consecutivos.
BASE acentuó que los datos de septiembre de 2026 muestran un retroceso mensual generalizado en los cinco componentes de la confianza del consumidor, lo que revierte parcialmente la recuperación observada en agosto.
En la comparación anual, los componentes relacionados con la situación del país continúan a la baja y prolongan sus rachas de caídas, mientras que los componentes sobre la situación actual del hogar respecto a hace 12 meses y las posibilidades de adquirir bienes duraderos registran alzas moderadas.
Por su parte, la expectativa sobre la situación futura del hogar volvió a terreno negativo. Esto refleja que los consumidores todavía perciben una situación económica más débil que la de hace un año, lo que ha sido evidente en el deterioro del mercado laboral.
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores retrocede 0.1%, equivalente a 62.14 puntos, mientras que el S&P/BMV IPC se ubica en 64,912.94 unidades.
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