El peso mexicano cerró la jornada con una depreciación de 1.4%, equivalente a 27.3 centavos, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó en 18.8385 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).
Banco BASE atribuyó la caída de la moneda mexicana a un incremento en la aversión al riesgo ante las elecciones intermedias de Estados Unidos, cuyos resultados definirán el control del Congreso y el margen de maniobra de la administración del presidente Donald Trump.
En estos comicios se disputan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 lugares en el Senado. De acuerdo con el mercado de apuestas, el Partido Demócrata tiene una probabilidad de 94% de obtener el control de la Cámara baja, mientras que en el Senado la posibilidad es de 77%, debido a que necesita ganar cuatro escaños adicionales para alcanzar la mayoría.
Durante la jornada también destacó la participación anticipada de 57 millones de estadounidenses, una cifra superior a la registrada bajo esta modalidad en las elecciones intermedias de 2022.
En un análisis, Banco BASE señaló que uno de los principales factores que influyen en el proceso electoral es el descontento de los votantes con la situación económica, particularmente por la persistencia de las presiones inflacionarias y el encarecimiento de los energéticos, principalmente la gasolina, ante el conflicto en Medio Oriente.
A este escenario se suman los efectos de la política arancelaria de Trump, que ha elevado los costos para las empresas y los consumidores. Aunque la economía estadounidense mantiene un crecimiento sólido, la inflación continúa afectando el poder adquisitivo de los hogares.
La pérdida de la mayoría republicana en una o ambas cámaras del Congreso dificultaría la aprobación de nuevas iniciativas fiscales y presupuestarias impulsadas por el gobierno estadounidense.
Para México, el resultado electoral cobra especial relevancia por la estrecha relación comercial con Estados Unidos y la incertidumbre que persiste en torno a la política arancelaria y la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Según Banco BASE, un Congreso dividido podría complicar a Trump la imposición de nuevos aranceles. Sin embargo, el mandatario conserva facultades para emitir órdenes ejecutivas y vetar iniciativas.
A la incertidumbre por el proceso electoral estadounidense se suma la cautela de los inversionistas ante la próxima decisión de política monetaria de Banxico, programada para el 5 de noviembre.
En su última reunión, celebrada el 24 de septiembre, la Junta de Gobierno decidió por unanimidad mantener la tasa de interés en 6.50%. Sin embargo, las minutas mostraron diferencias entre sus integrantes sobre la trayectoria que deberá seguir la política monetaria.
Tres de los cinco miembros manifestaron apertura a evaluar nuevos recortes a la tasa de referencia, al considerar que la debilidad de la actividad económica y la ausencia de presiones de demanda favorecen la continuidad del proceso desinflacionario.
También señalaron que, debido a las diferencias entre las condiciones macroeconómicas de México y Estados Unidos, la política monetaria nacional no tendría que reaccionar de manera automática ante los incrementos previstos en la tasa de interés de la Reserva Federal.
Estas posturas han generado preocupación por una posible reducción adicional del diferencial de tasas entre ambos países, que actualmente se ubica en 250 puntos base, igualando su mínimo histórico.
Banco BASE advirtió que, si Banxico recorta la tasa en 25 puntos base y la lleva a 6.25%, el diferencial disminuiría a 225 puntos base, un nuevo mínimo histórico. Esto reduciría todavía más el atractivo de las inversiones denominadas en pesos, particularmente de las operaciones de carry trade, lo que presionaría al tipo de cambio hasta los 19 pesos por dólar.
En el ámbito económico, este martes también se publicó la encuesta de octubre a especialistas del sector privado de Banxico, que mostró una ligera mejora en las expectativas de crecimiento para 2026. Los analistas elevaron su pronóstico para el Producto Interno Bruto (PIB) de 1.40 a 1.50%.
Pese a este ajuste, las previsiones siguen reflejando cautela sobre el desempeño de la economía mexicana. Banco BASE señaló que la revisión fue marginal y mantiene las dudas sobre la posibilidad de que el crecimiento observado haya sido transitorio.
De hecho, de acuerdo con el análisis, para que el PIB cierre el año con un crecimiento de 1.50%, la economía tendría que registrar una contracción trimestral de 1.3% en el cuarto trimestre.
En cuanto a los precios, la expectativa de inflación general para el cierre de 2026 aumentó a 3.88%, luego de cinco meses consecutivos de revisiones a la baja. En contraste, la previsión para la inflación subyacente disminuyó a 3.82%.
Finalmente, entre los principales factores que obstaculizan el crecimiento económico del país se mantienen los problemas de gobernanza, particularmente la inseguridad pública, así como el entorno externo relacionado con la política de comercio exterior.
La Bolsa Mexicana de Valores ganó 0.58%
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ganó 0.58% respecto a la sesión previa, que es equivalente a 405.13 puntos, por lo que el índice S&P/BMV IPC cerró en 70,184.33 unidades.
Al interior, resaltaron los avances de las emisoras: Volaris (+8.54%), Megacable (+3.66%), Grupo Aeroportuario del Pacífico (+3.35%), Kimberly-Clark (+3.16%), Sigma (+2.98%) y Grupo Aeroportuario del Sureste (+2.98%).
En Estados Unidos, el Dow Jones registró una pérdida de 0.38%, mientras que el Nasdaq Composite mostró un avance de 0.83%, cortando una racha de tres sesiones de pérdidas.
Por su parte, el S&P 500 ganó 0.36%, también luego de tres sesiones consecutivas de caídas. Al interior, resaltaron los avances de los sectores: tecnologías de la información (+1.31%), industrial (+0.96%) y servicios de comunicación (+0.90%).
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