El peso mexicano se apreció 0.09%, equivalente a 1.5 centavos frente al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubicó en 16.9445 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).

La moneda mexicana limitó su avance durante la sesión después de que se conociera que el próximo 8 de septiembre entrarán en vigor nuevos aranceles de represalia de Canadá contra las importaciones provenientes de Estados Unidos. Las medidas abarcarán más de 700 productos, equivalentes a 20 mil millones de dólares en importaciones.

De acuerdo con lo anunciado por el gobierno canadiense, entre las importaciones que estarán sujetas a un arancel de 50% se encuentran productos de acero y aluminio, maquinaria y equipo, motocicletas, madera, muebles, palos de golf, ropa y textiles, así como leche, crema, miel, perfumes y productos de belleza.

En tanto, entre los productos que enfrentarán un arancel de 25% destacan el pescado y los productos de agua, queso, alfombras, artículos de cocina como estufas y refrigeradores, lavadoras y secadoras, además de tráileres.

Para el caso de las importaciones sujetas a un arancel de 15%, destaca el equipo para granjas, aunque esta tarifa podría incrementarse hasta 25 por ciento.

Los nuevos aranceles anunciados por Canadá son una respuesta al arancel de 50% que Estados Unidos impuso el sábado 22 de agosto a diversos artículos canadienses, así como al rompimiento de las negociaciones ocurrido la semana pasada.

El anuncio de estas medidas de represalia por parte de Canadá representa una mala noticia para México, debido a que el T-MEC puede perder relevancia gradualmente. Asimismo, se reduce la probabilidad de que Estados Unidos acceda a otorgar concesiones a México en materia arancelaria.

Al respecto, Banco BASE indicó en un análisis que durante la semana podrían cobrar relevancia las noticias relacionadas con las negociaciones entre México y Estados Unidos, luego de que se dio a conocer que el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, se encuentra en Washington y sostendrá reuniones durante varios días.

Es importante recordar que, para México, la principal prioridad en el corto plazo es la reducción o eliminación de los aranceles sectoriales respaldados por la sección 232 en Estados Unidos, los cuales han afectado las exportaciones mexicanas de los sectores automotriz y siderúrgico.

Banco BASE añadió que, pese a la estabilidad observada en el tipo de cambio durante las últimas semanas, esta responde principalmente a posturas especulativas que pueden ajustarse rápidamente ante cambios en la percepción de riesgo sobre México.

En este contexto, durante los próximos días el mercado podría prestar mayor atención a los fundamentales mexicanos, particularmente a la situación de las finanzas públicas al mes de julio, cuyas estadísticas se publicarán el viernes 28, así como a la presentación del Paquete Económico de 2027, que tiene como fecha límite de publicación el 8 de septiembre.

En dicho Paquete Económico, el mercado evaluará, entre otros elementos, la viabilidad de los supuestos macroeconómicos, las proyecciones de recaudación fiscal en un entorno de bajo crecimiento económico y la expectativa sobre el costo financiero de la deuda.

También serán relevantes la proyección de gasto en rubros considerados rígidos, como las pensiones contributivas y no contributivas y los programas sociales, así como la proyección del déficit fiscal y del nivel de endeudamiento bruto como proporción del PIB.

Señales de esfuerzos insuficientes para lograr una consolidación fiscal podrían reflejarse en mayores incrementos de las tasas de interés, ante un aumento del riesgo de recortes de la calificación crediticia.

Por otra parte, este martes se publicó la balanza de pagos correspondiente al segundo trimestre de 2026. Durante ese periodo, la cuenta corriente de México registró un superávit de 8,927 millones de dólares (mdd), equivalente a 1.65% del PIB, después del déficit de 18,231 mdd (-3.61% del PIB) observado en el primer trimestre del año.

En la cuenta financiera, la inversión de cartera registró una entrada neta de divisas por 1,624 mdd, en contraste con la salida de 7,757 mdd del segundo trimestre de 2025. Se trata, además, de la primera entrada por este concepto para un segundo trimestre desde 2018.

Al interior de este resultado, la adquisición neta de activos financieros implicó una salida de capitales de 8,937 mdd, mientras que los pasivos netos incurridos representaron una entrada de 10,561 mdd, concentrada en títulos de deuda emitidos en el exterior por el gobierno mexicano por 5,879 mdd.

En cuanto a la inversión directa, la inversión extranjera directa en México se ubicó en 10,464 mdd, lo que representó una caída anual de 24.78 por ciento.

Las nuevas inversiones sumaron 654 mdd, su nivel más bajo para un segundo trimestre desde 2014, con una contracción anual de 51.37% y una participación de 6.25% del total, frente a un promedio histórico de 37.15% para segundos trimestres entre 1999 y 2025.

La reinversión de utilidades sumó 6,871 mdd, una caída de 46.51% anual, y representó 65.66% del total. Por su parte, las cuentas entre compañías registraron 2,940 mdd, equivalentes a 28.09 por ciento.

Finalmente, al descontar la inversión de mexicanos en el extranjero, que ascendió a 8,094 mdd, la inversión directa total reportada en la balanza de pagos se ubicó en 2,370 mdd, con una caída anual de 72.96 por ciento.

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