El peso mexicano opera con una apreciación de 0.28%, equivalente a 4.8 centavos respecto al cierre previo, con lo que el tipo de cambio interbancario se ubica en 17.3898 unidades por dólar, de acuerdo con datos de Investing.com.
La apreciación de la divisa mexicana ocurre al mismo tiempo que el dólar muestra un retroceso, luego de la publicación de los datos de inflación al consumidor de mayo en Estados Unidos.
La inflación general se ubicó en una tasa mensual de 0.47%, desacelerándose respecto al 0.64% observado en abril y en línea con las expectativas del mercado. En su comparación anual, la inflación se colocó en 4.25%, acelerándose por cuarto mes consecutivo y alcanzando su nivel más alto desde abril de 2023, también en línea con lo previsto por los analistas.
A pesar del avance del peso, durante las primeras operaciones de la jornada el tipo de cambio alcanzó un máximo de 17.4905 pesos por dólar, en un entorno marcado por una mayor aversión al riesgo relacionada con la guerra en Medio Oriente.
La tensión aumentó después de que Donald Trump señalara en su red social que el ejército de Irán ha sido completamente derrotado y que a ese país le tomó demasiado tiempo negociar un acuerdo que hubiera sido favorable para sus intereses, por lo que ahora tendría que “pagar el precio”.
Posteriormente, en una entrevista, el mandatario estadounidense indicó que está considerando ordenar este mismo día la destrucción de plantas de energía y puentes en Irán.
“El escenario refuerza la percepción de que las negociaciones para alcanzar un acuerdo de paz podrían fracasar y mantiene abierta la posibilidad de nuevos ataques contra infraestructura iraní. También implica que el estrecho de Ormuz continuará cerrado al tránsito de energéticos por tiempo indefinido“, mencionó Banco BASE en un análisis.
Durante la noche, el ejército de Estados Unidos realizó ataques contra Irán, destruyendo infraestructura aérea, centros de control y sistemas de vigilancia por radar en el sur del país. A su vez, el ejército iraní confirmó ataques contra bases militares estadounidenses en la región.
“Mientras la guerra no termine, continuarán las presiones sobre los precios de los energéticos y el riesgo de presiones inflacionarias a nivel global, lo que a su vez podría llevar a los principales bancos centrales a subir su tasa de interés”, resaltó BASE.
En México, el Inegi dio a conocer los Indicadores de Productividad Laboral y del Costo Unitario de la Mano de Obra (IPL-CUMO) correspondientes al primer trimestre de 2026, que permiten evaluar la eficiencia de la contribución del factor trabajo en el proceso productivo.
Los resultados muestran que el Índice Global de Productividad Laboral de la Economía (IGPLE) con base en horas trabajadas registró un crecimiento anual de 0.11% respecto al primer trimestre de 2025.
Con cifras desestacionalizadas, el desempeño fue mixto entre sectores. Las actividades primarias avanzaron 0.96% y las terciarias aumentaron 0.66%, mientras que las actividades secundarias registraron una contracción de 1.22% en comparación con el mismo periodo del año previo.
No obstante, al comparar los niveles actuales con el año base 2018, persisten rezagos en materia de productividad. El índice de la economía global se ubicó en 96.4 puntos, lo que significa que la productividad general es 3.6% menor respecto a los niveles promedio observados en 2018.
La mayor debilidad se observa en las actividades terciarias, cuyo índice se situó en 93.8 puntos, acumulando una pérdida de eficiencia de 6.2% frente al año de referencia.
En las actividades secundarias, la productividad alcanzó 96.2 puntos, lo que representa un rezago de 3.8% respecto a 2018. En contraste, las actividades primarias continúan mostrando el mejor desempeño, con un índice de 121.0 puntos, equivalente a un incremento de 21.0% frente al año base.
Por sector económico, la variación anual del Índice de Productividad Laboral durante el primer trimestre de 2026, con base en personal ocupado y cifras desestacionalizadas, reflejó avances generalizados.
Las industrias manufactureras registraron un crecimiento de 3.25%, mientras que las empresas constructoras avanzaron 2.46%. El comercio al por mayor encabezó los incrementos con una expansión de 4.59%, seguido por el comercio al por menor con 2.70%. Por su parte, las empresas de servicios privados no financieros reportaron un aumento marginal de 0.14% respecto al mismo trimestre del año anterior.
El Inegi también publicó el Indicador Mensual de la Actividad Industrial por Entidad Federativa (IMAIEF), que ofrece información de corto plazo sobre el comportamiento industrial en los estados del país.
De acuerdo con cifras desestacionalizadas, en febrero de 2026 20 de las 32 entidades federativas registraron crecimiento mensual, mientras que 12 mostraron retrocesos.
Los mayores avances se observaron en Oaxaca (13.48%), Quintana Roo (8.89%), Baja California Sur (5.89%) y Sonora (5.47%). En contraste, las caídas más pronunciadas se presentaron en Veracruz (-3.74%), Guerrero (-3.51%), Morelos (-2.81%) y San Luis Potosí (-2.75%).
Entre las cinco entidades con mayor peso en la producción industrial nacional, Nuevo León creció 2.78%, Estado de México cayó 1.32%, Jalisco retrocedió 2.73%, Coahuila avanzó 3.95% y Guanajuato aumentó 1.69%.
En su comparación anual, 12 estados registraron crecimiento y 20 presentaron contracciones.
Los mayores incrementos correspondieron a Hidalgo (20.67%), Colima (15.05%), Tamaulipas (14.02%), Nayarit (10.06%) y Puebla (7.39%).
Por el contrario, las mayores disminuciones se observaron en Quintana Roo (-23.75%), Morelos (-12.50%), Durango (-10.57%), Coahuila (-7.86%) y Campeche (-7.56%).
Dentro de los cinco estados con mayor relevancia industrial, Nuevo León retrocedió 0.83%, Estado de México avanzó 1.15%, Jalisco disminuyó 3.37%, Coahuila cayó 7.86% y Guanajuato retrocedió 3.40% en términos anuales.
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocede 0.72%, equivalente a 468.01 puntos, por lo que el índice S&P/BMV IPC se ubica en 64,941.47 unidades.
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