El peso mexicano registró una depreciación semanal de 0.98%, equivalente a 17 centavos, por lo que el tipo de cambio interbancario cerró en 17.5050 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).

Tan sólo este viernes, la moneda nacional retrocedió 0.12%, equivalente a 2 centavos, en comparación con el cierre de la sesión previa.

De acuerdo con banco BASE, la depreciación semanal del peso respondió al fortalecimiento de las expectativas de una postura monetaria más restrictiva por parte de la Reserva Federal (Fed). Al cierre de la semana, el mercado mantiene la expectativa de un incremento de 25 puntos base en la tasa de interés antes de que concluya el año.

La institución financiera explicó que la especulación se moderó durante las dos últimas sesiones de la semana, luego de la publicación del índice de precios del consumo privado (PCE) de mayo, que se ubicó en 4.07% anual, en línea con lo previsto por el mercado. Este resultado permitió que el dólar recortara parte de las ganancias acumuladas durante la semana.

No obstante, BASE advirtió que no puede descartarse un fortalecimiento adicional del dólar en las próximas sesiones, debido a las preocupaciones relacionadas con las presiones inflacionarias. Señaló que, aunque se reabrió el flujo de petróleo a través del estrecho de Ormuz, el incremento en los precios observado desde marzo mantiene efectos rezagados sobre otros componentes de la inflación.

Otro de los factores que influyó en el comportamiento del mercado cambiario fue el aumento de la especulación sobre una posible intervención cambiaria en Japón para contener la depreciación del yen. Durante la semana, la divisa japonesa alcanzó un tipo de cambio de 161.95 yenes por dólar, su nivel más débil desde el 3 de julio de 2024.

BASE indicó que la posibilidad de una apreciación del yen incentiva el cierre de posiciones de carry trade financiadas en esa moneda, lo que reduce la demanda por activos denominados en pesos y genera presiones adicionales sobre la moneda mexicana.

En el ámbito local, el mercado también estuvo atento a la decisión de política monetaria de Banxico, que mantuvo por unanimidad la tasa de interés en 6.50%. Asimismo, el banco central reiteró en su guía prospectiva que prevé mantener sin cambios el nivel de la tasa de referencia, al tiempo que anticipó una expansión del Producto Interno Bruto (PIB) durante el segundo trimestre.

Adicionalmente, durante la presentación del Programa Trimestral de Subastas de Valores Gubernamentales para el tercer trimestre de 2026, Banxico explicó que el nuevo mecanismo para la compra de valores gubernamentales en el mercado secundario busca complementar su marco operativo para administrar la liquidez del sistema financiero.

La autoridad monetaria detalló que podrá realizar subastas extraordinarias de compra de CETES y Bondes F por hasta 100 mil millones de pesos a valor nominal. De igual forma, cuando sea necesario retirar liquidez, podrá convocar subastas extraordinarias de venta de CETES y/o Bondes por el mismo monto.

Banxico enfatizó que estas operaciones no constituyen un programa de relajamiento cuantitativo ni un mecanismo de control de la curva de rendimientos. Precisó que su objetivo es facilitar que la tasa de interés de fondeo se mantenga cercana a su nivel objetivo y mejorar la distribución de la liquidez entre los participantes del sistema financiero.

Finalmente, BASE recordó que las subastas de compra de valores gubernamentales por parte del Banco de México ya habían sido anunciadas en el Diario Oficial de la Federación el pasado 15 de junio, como una herramienta adicional para la instrumentación de la política monetaria.