La revisión del T-MEC entra en una nueva etapa de negociaciones con temas sensibles todavía sobre la mesa, principalmente las reglas de origen, el comercio de acero y aluminio, así como las condiciones para la industria automotriz, señalaron analistas.
La tercera ronda bilateral entre México y Estados Unidos se llevará a cabo esta semana en la Ciudad de México, con reuniones en las que se abordarán temas como acero y aluminio, industria automotriz, seguridad económica, asuntos laborales, agricultura y servicios de pagos electrónicos.
En un análisis, Kapital señaló que esta ronda representa un paso importante para mantener el impulso de la revisión del acuerdo comercial. La firma destacó que el reconocimiento de Estados Unidos sobre los avances de México contribuye a generar un mejor ambiente para las negociaciones.
No obstante, indicó que permanecen sobre la mesa temas sensibles, principalmente relacionados con acero, aluminio y automotriz, los cuales serán relevantes dentro del resultado del proceso de revisión.
Por su parte, Grupo Financiero Monex señaló que Estados Unidos continúa privilegiando el diálogo con México dentro del marco del T-MEC y, hasta ahora, no ha anunciado nuevas medidas arancelarias contra el país.
El grupo financiero explicó que entre los objetivos de Washington se encuentran ajustes en las reglas de origen, un mayor contenido regional y estadounidense en sectores estratégicos como automotriz, acero, aluminio y electrónicos, además de medidas orientadas a reducir el déficit comercial de Estados Unidos.
Del lado mexicano, Monex indicó que la prioridad es preservar la certidumbre para las empresas y evitar modificaciones que afecten la integración de las cadenas productivas construidas en los últimos años.
Automotriz, uno de los sectores bajo presión
Monex destacó que la industria automotriz mexicana mantiene presiones dentro del proceso de revisión del acuerdo comercial. De acuerdo con cifras del Departamento de Comercio de Estados Unidos citadas por el grupo financiero, la participación de México en las importaciones estadounidenses de automóviles cayó a su nivel más bajo para un periodo enero-mayo desde 2018.
Durante los primeros cinco meses del año, las exportaciones mexicanas de vehículos hacia Estados Unidos sumaron 15,400 millones de dólares, lo que representó una disminución de 14.2% anual.
El análisis señaló que los avances que puedan alcanzarse en las negociaciones serán relevantes para las expectativas de inversión en la industria automotriz.
En tanto, Banco BASE indicó que durante esta ronda se espera que se discutan temas relacionados con el comercio de acero, aluminio y sus derivados, además de la industria automotriz, seguridad económica, asuntos laborales y agrícolas.
El banco señaló que para México será importante que durante la revisión del T-MEC se logre disminuir o moderar los aranceles sectoriales que afectan a la industria manufacturera y a sectores exportadores clave como el automotriz y siderúrgico.
Finalmente, BASE destacó que previo a la reunión, el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, señaló la semana pasada que la Secretaría de Economía ha colaborado de manera positiva para fortalecer la relación bilateral.
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