Una prohibición de las exportaciones de diésel de Estados Unidos durante 90 días podría comprometer el suministro de casi la mitad del combustible consumido en México, advirtió Banco BASE.
Entre enero y abril de 2026, Estados Unidos exportó a México un promedio de 191 mil barriles diarios de diésel, equivalentes al 48.82% de la demanda nacional, de acuerdo con datos de la Administración de Información Energética estadounidense (EIA) citados por el banco.
En ese mismo periodo, México consumió en promedio 391.24 mil barriles diarios, de los cuales 193.12 mil fueron importados, es decir, el 49.36% de la demanda, según cifras de la Secretaría de Energía. Al comparar ambos registros, Banco BASE calculó que los envíos desde Estados Unidos representaron el 98.90% de las importaciones mexicanas.
El análisis incluye otra comparación para el primer semestre de 2026: Estados Unidos exportó a México un promedio de 220 mil barriles diarios de destilados, mientras que Pemex produjo 270.53 mil barriles diarios de diésel. Los envíos de destilados equivalieron al 44.85% de la suma de ambos volúmenes, según el cálculo del banco.
Ante la dependencia del suministro estadounidense, Banco BASE señaló que una suspensión de las exportaciones podría afectar principalmente al transporte de mercancías, la logística y la actividad industrial. La menor disponibilidad de diésel también podría elevar los costos de producción y distribución y generar presiones inflacionarias.
La administración de Donald Trump prepara la propuesta con el objetivo de reducir los precios de la energía en Estados Unidos, aunque la medida todavía no se ha decidido. De acuerdo con Banco BASE, cuenta con el respaldo de algunos legisladores republicanos, pero ha generado divisiones dentro del gobierno y el rechazo de la industria petrolera.
Los secretarios de Energía, Chris Wright; del Tesoro, Scott Bessent, y del Interior, Doug Burgum, han advertido que la prohibición podría resultar contraproducente. Banco BASE explicó que una mayor oferta interna de diésel podría beneficiar a Estados Unidos en el corto plazo, pero la pérdida del mercado de exportación podría llevar después a sus refinerías a reducir la producción y provocar nuevas alzas de precios.
La discusión ocurre después de que el precio promedio del galón de diésel cerró en 6.52 dólares, con una baja de 0.09% tras 14 sesiones consecutivas de aumentos, en las que acumuló un alza de 10.52%, indicó el banco.
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