La autorización para que Volaris utilice la figura de arrendamiento húmedo abrió un nuevo frente entre autoridades y pilotos, luego de que la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) acusó que esta medida vulnera la legislación aeronáutica y pone en riesgo la soberanía aérea del país.
La organización recordó que, como el único sindicato verdaderamente democrático de pilotos para pilotos en México, este tipo de decisiones no puede resolverse mediante comunicados internos, pues la normatividad establece con claridad que los vuelos nacionales deben ser operados exclusivamente por pilotos mexicanos por nacimiento, sin excepciones ni interpretaciones alternativas.
El arrendamiento húmedo, también conocido como wet lease, es un esquema mediante el cual una aerolínea renta a otra la aeronave, la tripulación, el mantenimiento y el seguro.
En la práctica, significa que una empresa puede operar vuelos con personal y equipos proporcionados por un tercero, generalmente de manera temporal para cubrir necesidades operativas.
Para ASPA, este mecanismo aplicado a vuelos nacionales abre la puerta a prácticas que comprometen la aviación mexicana, pues considera que permitir tripulaciones extranjeras vulnera derechos laborales y sienta un precedente que la organización asegura no permitirá.
“ASPA no lo permitirá”, subrayó, al reiterar su compromiso de proteger el empleo nacional y mantener la defensa de los cielos mexicanos.
En respuesta, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sostuvo que el arrendamiento húmedo es un procedimiento plenamente sustentado en la normativa vigente, respaldado por el artículo 83 Bis del Convenio sobre Aviación Civil Internacional, el artículo 45 —en su último párrafo— de la Ley de Aviación Civil, el artículo 34 del Reglamento de la Ley de Aviación Civil y la Circular Obligatoria CO AV-08.3/20.
La dependencia subrayó que esta figura no vulnera el artículo 32 constitucional, que exige que las aeronaves con matrícula mexicana sean operadas por tripulaciones nacionales.
La SICT insistió en que mantiene disposición al diálogo constructivo con todos los actores del sector para avanzar hacia un sistema más seguro, eficiente y moderno, en beneficio tanto de los usuarios como de quienes integran la comunidad aeronáutica del país.
Según la dependencia, ese mismo espíritu permea en su relación con ASPA y el Colegio de Pilotos Aviadores, aun frente a posturas encontradas sobre la autorización otorgada a Volaris.
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