El Paquete Económico 2027 plantea una disminución del déficit, pero no logra estabilizar la deuda neta ni resuelve los ajustes estructurales pendientes para fortalecer las finanzas públicas, consideró Banamex.
En su análisis, la institución señaló que las estimaciones macroeconómicas incluidas en el documento están, en general, más alineadas con las expectativas de organismos y analistas respecto de años anteriores, incluida la propia previsión del banco.
Sin embargo, Banamex advirtió que el aumento de la recaudación tributaria previsto por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) podría ser moderadamente menor, al considerar el comportamiento que han mostrado durante este año los ingresos provenientes del impuesto sobre la renta (ISR).
La propuesta contempla elevar la recaudación mediante diversos ajustes, entre ellos la limitación de deducciones, aunque el crecimiento del gasto previsto para 2027 casi compensaría por completo el mayor esfuerzo recaudatorio.
Esto se debe a los recursos comprometidos para cubrir el servicio de la deuda, las pensiones y los subsidios, así como a la intención del Gobierno de incrementar el gasto destinado a inversión física.
De acuerdo con las estimaciones oficiales, los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit, disminuirían de 4.1% del producto interno bruto (PIB) en 2026 a 3.9% en 2027.
Pese a esa reducción, Hacienda prevé que el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), que representa la deuda neta amplia, aumente de 54.0% del PIB en 2026 a 55.0% en 2027 y continúe creciendo hasta alcanzar 56.5% en 2031.
Banamex anticipa una consolidación fiscal más lenta, pues calcula que los RFSP se ubicarán en 4.3% del PIB en 2026 y en 4.1% en 2027, principalmente por los menores ingresos presupuestarios que proyecta frente a los contemplados por la SHCP.
Bajo los supuestos del banco, el SHRFSP permanecería en 54.0% del PIB al cierre de 2026 y subiría a 55.0% en 2027, mientras que la deuda bruta alcanzaría 58.5% y 58.6% del PIB, respectivamente.
Las previsiones de deuda de Banamex para esos dos años son similares a las de Hacienda, debido a que el efecto de los mayores déficits estimados por el banco se compensa con su expectativa de un tipo de cambio más apreciado.
Las diferencias se ampliarían en el mediano plazo, ya que Banamex considera difícil alcanzar la reducción del gasto programable planteada por la SHCP y estima que la deuda bruta llegará a 60% del PIB en 2029, frente al 58.6% previsto en la trayectoria oficial.
La consolidación fiscal contemplada por Hacienda descansa en una recaudación elevada, que el banco considera algo optimista, así como en una fuerte reducción de la inversión pública durante los próximos años.
A estas presiones se suma la situación de Petróleos Mexicanos (Pemex), pues la propuesta indica que la empresa no alcanzaría en 2027 el objetivo de autosuficiencia financiera y continuaría dependiendo de transferencias del Gobierno federal.
El escenario base de Banamex contempla que México podría conservar el grado de inversión durante los próximos años, aunque el crecimiento de la deuda y la menor disponibilidad de espacio fiscal reducirán el margen para absorber choques sin afectar la evaluación crediticia soberana.
El banco advirtió que la trayectoria de la deuda también será sensible al comportamiento del peso. Si el tipo de cambio cerrara 2027 en 19.4 pesos por dólar, nivel consistente con su promedio de los últimos 20 años en términos reales, la deuda bruta podría alcanzar 60% del PIB desde ese año.
Para Banamex, el Paquete Económico 2027 muestra que la sostenibilidad fiscal es una prioridad al proponer una disminución del déficit, pero las rigideces del gasto impiden estabilizar la deuda neta y mantienen pendientes los cambios estructurales necesarios para preservar de manera duradera el grado de inversión.





