La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) elevó en 0.7 puntos porcentuales su pronóstico de crecimiento para México en 2026, a 1.5%, mientras que mantuvo sin cambios en 1.8% la previsión para 2027.

“En México, se espera que el crecimiento se recupere hasta alcanzar el 1.5% en 2026 y el 1.8% en 2027, gracias a la continua fortaleza de la producción relacionada con la tecnología y el efecto rezagado de la reducción de las tasas de política monetaria”, apuntó el organismo en sus últimas Perspectivas Económicas Intermedias.

Pese a esa mejora, la OCDE señaló que la incertidumbre sobre el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá podría obstaculizar el crecimiento de la región.

Para México, también aumentó sus previsiones de inflación y la estimación para el cierre de 2026 subió 0.2 puntos porcentuales, a 4.1%, y la de 2027 se incrementó en la misma proporción, a 3.4%.

En Estados Unidos, el organismo elevó su expectativa de crecimiento para 2026 de 2.0% a 2.2% y la de 2027 de 1.8% a 2.1%, principalmente por la fortaleza de la inversión relacionada con la inteligencia artificial.

A la par, revisó al alza su previsión de inflación estadounidense para 2027, de 2.1% a 2.6%, ante la persistencia de las presiones asociadas con los elevados precios de la energía.

En este contexto, la OCDE anticipa que la Reserva Federal incrementará nuevamente su tasa de interés este año y la mantendrá en un rango de 4.00% a 4.25% durante 2027.

En el panorama mundial, la organización ajustó de 2.8% a 2.9% su pronóstico de crecimiento para 2026, pero redujo el de 2027 de 3.1% a 3.0%.

La mejora para este año responde a la resiliencia de la economía global frente al conflicto en Medio Oriente y el aumento de los precios de la energía, con el apoyo de la inversión relacionada con la inteligencia artificial.

“La economía mundial ha encajado mejor de lo previsto la perturbación del suministro energético causada por el conflicto en Oriente Medio, pero la persistencia de las presiones inflacionistas y la incertidumbre están lastrando las perspectivas a corto plazo”, mencionó.

Según la OCDE, el impacto del shock petrolero se ha amortiguado por el mayor uso de rutas alternativas de suministro y de existencias de petróleo, incluida la liberación coordinada de reservas estratégicas en las economías del organismo. También han contribuido el aumento de la producción fuera de los países del Golfo y una menor demanda de petróleo, especialmente en China.

Sin embargo, advirtió que los efectos del encarecimiento de la energía podrían intensificarse hacia finales del año, conforme se agoten los inventarios. Ante la persistencia de los elevados precios de la energía, elevó sus expectativas de inflación para las economías del G20 de 4.0% a 4.1% en 2026 y de 3.1% a 3.6% en 2027.

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