Moody’s Local México confirmó las calificaciones del Banco del Bienestar en AAA.mx con perspectiva estable a largo plazo y ML A-1.mx a corto plazo, las más altas dentro de su escala nacional.
La calificadora indicó que estas notas reflejan la garantía explícita del Gobierno de México, quien responde por todas las obligaciones de la institución conforme a su Ley Orgánica. Asimismo, consideró el papel del banco como institución de banca de desarrollo con un mandato social enfocado en la dispersión de recursos de programas sociales y la promoción de la inclusión financiera.
La perspectiva estable incorpora la expectativa de que el banco mantendrá altos niveles de capitalización y liquidez, en línea con lo observado en los últimos 12 meses, además de una adecuada mitigación de riesgos operacionales derivados de su escala y volumen de transacciones.
En ese contexto, el Banco del Bienestar registró un Índice de Capitalización (ICAP) de 75.5% al cierre de marzo de 2026, ligeramente superior al 75.4% observado al cierre de 2025, lo que refleja una posición de solvencia elevada.
En materia de liquidez, la institución mantiene un indicador de activos líquidos respecto a activos ajustados de 86.8% al cierre de marzo de 2026, nivel que respalda su capacidad operativa.
Moody’s explicó que el banco opera bajo un modelo de negocio principalmente transaccional, sin originación de crédito, lo que reduce su exposición al riesgo crediticio y mantiene un perfil de riesgo acotado.
En cuanto a su operación, al cierre de 2025 el Banco del Bienestar contaba con 3 mil 150 sucursales, con las que atendió a cerca de 35 millones de beneficiarios de programas sociales, frente a los casi 26 millones registrados en 2024.
La agencia señaló que, aunque el banco ha registrado un crecimiento acelerado entre 2021 y 2025, los riesgos operacionales han sido mitigados de forma adecuada mediante prácticas institucionales sólidas.
Para 2026, el banco tiene como objetivo la dispersión de un billón de pesos mexicanos.
Entre los factores de calificación, Moody’s destacó como principales fortalezas el alto nivel de respaldo del Gobierno Federal, la elevada liquidez, los altos y estables niveles de capitalización y el bajo riesgo de crédito al no originar préstamos.
Como factores de presión, señaló los riesgos operativos asociados al tamaño de la red de sucursales y al volumen de transacciones, así como la exposición a riesgos de mercado vinculados al margen financiero.
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