México cuenta con infraestructura capaz de procesar millones de pagos digitales en tiempo real, pero el desafío para la industria es lograr que consumidores, micro negocios, pequeñas y medianas empresas (pymes) incorporen estas herramientas a sus operaciones cotidianas y reduzcan su dependencia del efectivo.

El tema ha cobrado relevancia en la agenda pública y es que el pasado 9 de septiembre, el Ejecutivo Federal presentó la iniciativa de Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, cuyo objetivo es cerrar la brecha entre la infraestructura disponible y su uso efectivo mediante el impulso de los medios de pago electrónicos y digitales. La propuesta también busca aprovechar las capacidades del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y Cobro Digital (CoDi), reducir el uso de efectivo y contribuir a la formalización de comercios y productos.

El desafío de extender el uso de estas herramientas persiste incluso cuando aumenta la capacidad de los negocios para aceptar pagos digitales. El programa Crece tu MIPYME con pagos digitales, impulsado por la Secretaría de Economía y Visa, alcanzó en septiembre la meta de habilitar a un millón de micro, pequeñas y medianas empresas para recibir este tipo de operaciones, aunque el siguiente paso es conseguir que los establecimientos las utilicen de manera recurrente.

Para lograrlo, uno de los puntos centrales es entender qué lleva a una persona o un negocio a adoptar estos medios de pago y qué determina que continúe utilizándolos, desde la experiencia de usuario y la confianza hasta la utilidad de las herramientas y la frecuencia de las operaciones, especialmente entre las pymes y los comercios que todavía dependen ampliamente del efectivo.

A la par de la adopción, la seguridad representa otro de los desafíos para el crecimiento de los pagos digitales, debido a que la prevención del fraude en tiempo real y el uso de inteligencia artificial para sofisticar los ataques plantean nuevos retos para las empresas, que deben fortalecer sus mecanismos de protección.

La infraestructura existente también puede ampliar las posibilidades de negocio más allá de las transferencias entre cuentas bancarias, pues el SPEI puede funcionar como habilitador de servicios para sectores como el comercio electrónico, las remesas, la nómina, los seguros, los bienes raíces, los activos digitales y el gaming, al facilitar el desarrollo de nuevos modelos de operación.

Estos desafíos serán parte de la agenda de la cuarta edición del STP Summit, que se realizará el 12 de noviembre en The Westin Santa Fe, en la Ciudad de México, con la participación de representantes de fintech, banca, tecnología, regulación y negocios, quienes discutirán cómo aumentar el uso de los pagos digitales, fortalecer la seguridad y aprovechar la infraestructura disponible.

Organizado por Sistema de Transferencias y Pagos (STP), el encuentro incluirá los paneles Del acceso a la adopción, Blindaje digital: el futuro de los pagos seguros y SPEI: evolución y perspectivas, además de la conferencia magistral The Future of Finance has no borders, a cargo de Kathleen Pierce-Gilmore, presidenta de SoFi Technology Solutions, quien cuenta con más de 20 años de experiencia en pagos y banca y ha ocupado cargos directivos en Visa, PayPal, Capital One, American Express y Silicon Valley Bank.

El programa también contempla espacios de networking, una presentación de Fuckup Nights, charlas con Huawei, Paoli Advisors y Visa, así como la premiación de emprendedores impulsada por el Tecnológico de Monterrey. En sus ediciones anteriores, el STP Summit ha reunido a más de 700 empresas y 2 mil asistentes de más de 17 sectores.

“La conversación sobre pagos ya no ocurre únicamente dentro de la industria financiera. Está presente en prácticamente cualquier negocio que necesita cobrar, pagar, transferir, financiarse o relacionarse digitalmente con sus clientes”, señaló Jorge Malanco, director de Mercadotecnia, Comunicación y Continuidad Operativa de STP.