México debe avanzar en la regulación secundaria pendiente para permitir el intercambio seguro de datos financieros, consideró Hugo Nájera, director general de Banca Minorista de BBVA México, al señalar que las finanzas abiertas pueden contribuir a una mayor competencia entre las instituciones financieras.

Durante su participación en el panel “Más allá del efectivo: innovación, datos y finanzas digitales”, que se llevó a cabo en el 5.º Congreso de Educación Financiera, el directivo explicó que el intercambio de información puede facilitar la entrada de nuevos participantes al mercado, ya que permitiría que instituciones como bancos, neobancos y fintechs tengan acceso al historial financiero de los usuarios, siempre con su autorización.

“Las finanzas abiertas, las finanzas embebidas, este compartir los datos es un elemento que hace a la banca más competitiva y eso nos viene bien a todos”, afirmó en el evento que fue organizado por la Asociación de Bancos de México (ABM).

El directivo abundó que durante años algunos bancos han concentrado una gran cantidad de información, mientras que para los nuevos participantes obtener esos datos y utilizarlos para ofrecer servicios financieros implica tiempo y grandes inversiones

Por ello, consideró que las finanzas embebidas pueden generar una mayor competencia por la preferencia de los usuarios, ya que una persona podría utilizar su historial financiero de una institución para acceder a los servicios de otra que le ofrezca mejores condiciones.

“En la medida en la que un nuevo entrante hace un programa de ahorro mejor, la gente no tiene que tener un historial ahí, puede tomar el historial de cualquier banco donde haya trabajado antes”, explicó.

El director de Banca Minorista de BBVA México puso como ejemplo el potencial que tendría conectar los datos financieros con herramientas de inteligencia artificial. Explicó que un asistente podría conocer la situación financiera de una persona y, a partir de esa información, ofrecer recomendaciones más acordes con sus necesidades.

Planteó el caso de una persona que pregunta qué hacer con sus ahorros, pero que al mismo tiempo tiene una deuda próxima a vencer. Con acceso a sus datos financieros, una herramienta podría considerar esa información antes de recomendarle invertir su dinero.

“Si tienes dos mil pesos y debes tu tarjeta de crédito, mañana te toca pagar. O sea, ¿de qué me estás hablando? ¿De qué hacer con las inversiones?”, apuntó.

Sin embargo, aclaró que para llegar a ese escenario es necesario contar primero con la regulación secundaria que permita compartir los datos de manera segura, además de conectar los sistemas de las instituciones financieras con los modelos de lenguaje y establecer los mecanismos mediante los cuales los usuarios autoricen el acceso a su información.

“Para que eso pase, que tardará mucho tiempo, tiene que bajar la ley secundaria de compartir los datos de forma segura”, sostuvo Nájera, quien agregó que los usuarios tendrían que autorizar a las instituciones financieras compartir sus datos con terceros que ofrezcan servicios financieros, incluido un asistente de inteligencia artificial, por lo que se trata de un proceso que no ocurrirá de manera inmediata.

A su juicio, avanzar en este esquema permitiría elevar la competencia y mejorar la oferta de productos y servicios financieros para los usuarios.

“Es un proceso largo, no es inmediato, pero creo que todos debemos de trabajar en ello esencialmente porque nos vuelve más competitivos y eso significa mejor oferta de productos y servicios para ustedes”, señaló.

Cabe mencionar que el directivo destacó que México se encontraba avanzado en esta materia cuando se creó la Ley Fintech, y ya han pasado 10 años sin que se concrete la regulación secundaria necesaria para poner en marcha plenamente estos mecanismos.

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