Aunque México conserva el grado de inversión, su calificación crediticia enfrenta riesgos que podrían modificar esa condición, advirtió Fitch Ratings, al advertir que la situación financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) continúa como uno de los principales factores de presión para las finanzas públicas y la deuda soberana del país.
Shelly Shetty, directora de Riesgo Soberano para América de Fitch Ratings, comentó que la compañía petrolera mantiene una posición financiera débil y que el respaldo constante del gobierno federal representa una carga para la evaluación crediticia nacional. “El balance soberano se ha visto claramente contaminado por los problemas de Pemex”, afirmó la especialista.
Te puede interesar: SHCP realiza nueva operación de refinanciamiento de deuda
En el foro “Fitch on México 2026”, Shetty recordó que la calificación crediticia de la deuda del gobierno mexicano se encuentra a un nivel de perder el grado de inversión, debido al apoyo financiero que el gobierno otorgó a la empresa y al que previsiblemente tendrá que destinar en los próximos años.
La analista detalló que Pemex tiene una calificación individual de CCC, aunque como emisor tiene una nota de BB+, gracias al respaldo del gobierno mexicano.
La especialista recordó que en años anteriores se le ayudó a Pemex mediante aportaciones extraordinarias de capital, reducciones fiscales y operaciones específicas para disminuir sus obligaciones financieras.
Te puede interesar: Banamex prevé mayor deuda y déficit público
Sin embargo, actualmente existe una partida presupuestaria permanente destinada a fortalecer a la compañía, además de recursos utilizados el año pasado para cubrir adeudos con proveedores y realizar operaciones de refinanciamiento en los mercados financieros.
Fitch consideró que Pemex no dejará de necesitar el apoyo financiero público y advirtió que todavía no observa inversiones privadas de gran escala que permitan modificar de manera profunda el modelo de negocio de la empresa.
Esta situación representa uno de los elementos que podrían afectar la percepción sobre la capacidad financiera del gobierno mexicano.
Te puede interesar: México coloca 6,300 mdd y refinancia deuda externa para eliminar vencimientos de corto plazo
Fitch también identificó riesgos relacionados con la deuda pública y la evolución de las finanzas del país.
Shetty explicó que un aumento acelerado del endeudamiento, una falta de avances en la consolidación fiscal o un choque económico importante que deteriore las cuentas públicas podrían presionar la calificación soberana.
En contraste, México tendría posibilidades de mejorar su nota si logra fortalecer la inversión pública y privada, si mantiene una trayectoria descendente de la deuda y consigue un mayor crecimiento económico.
Te puede interesar: Moody’s anticipa que la deuda pública de México subirá a 55% del PIB en 2028; presionaría su perfil crediticio
La analista destacó que el país conserva fortalezas como un tipo de cambio flexible, metas de inflación, disciplina macroeconómica, mercados financieros desarrollados y una baja proporción de deuda denominada en moneda extranjera.
“México posee las características propias de un país con grado de inversión”, afirmó Shetty, aunque aclaró que mantener esa categoría dependerá de la evolución de las finanzas públicas y de la capacidad del gobierno para impulsar una economía con mayor dinamismo.
En materia económica, Fitch expresó preocupación por el ritmo de crecimiento de México. La agencia estima que el Producto Interno Bruto (PIB) avanzará alrededor de 1% este año, después de un crecimiento cercano a 0.5% el año pasado.
Te puede interesar: R&I ratifica calificación de deuda de México en BBB+ con perspectiva estable
Ese desempeño se encuentra por debajo del promedio de las economías emergentes, que ronda el 3%, así como del crecimiento esperado para América Latina y Estados Unidos.
Shetty explicó que uno de los principales obstáculos es la debilidad de la inversión. La relación entre inversión y PIB pasó de representar cerca de 24% a alrededor de 22%, debido a que la inversión pública perdió fuerza tras la conclusión de grandes proyectos de infraestructura y el sector privado no ha compensado esa reducción.
A ello se suman factores como la incertidumbre comercial internacional, las tensiones con Estados Unidos, la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y las presiones que genera Pemex sobre las finanzas públicas.
Te puede interesar: Fitch prevé que el T-MEC se renovará antes de 2036
Fitch consideró que elevar el crecimiento será clave para evitar que México permanezca en una etapa prolongada de bajo dinamismo económico y para fortalecer su posición crediticia.
GC





