El mexicano Agustín Carstens Carstens, gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS en inglés), advirtió que la imposición de aranceles a los productos importados es una política comercial que genera un clima de incertidumbre entre los actores económicos, que tendrá su impacto en la inversión y el crecimiento económico.

Asimismo, el nerviosismo que provocan los anuncios de aranceles pueden desalentar el consumo de los hogares, todo lo cual afectará al final de cuentas a la inflación de los países y representará un desafío de política monetaria, que deberán enfrentar los bancos centrales.

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“En lugar de hablar sobre aspectos específicos de los aranceles, hablo sobre la incertidumbre. Creo que esa es la verdadera cuestión que está en juego en este momento. Sin saber qué aranceles se aplicarán, ya está teniendo un efecto negativo en muchos sectores de la economía”, advirtió Carstens Carstens.

Con estas palabras se refirió el experto a las recientes amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de aplicar aranceles de 25% a los productos de México y Canadá, y de 10% adicional a las mercancías originarias de China.

Si bien, México y Canadá consiguieron posponer la aplicación de los aranceles durante un mes, los actores económicos están a la espera de saber qué seguirá después del periodo de gracia, lo que genera el clima de incertidumbre que menciona el experto.

En este sentido, Agustín Carstens —exsecretario de Hacienda y exgobernador del Banco de México (Banxico)— hizo ver que los bancos centrales del mundo deben navegar en medio de varios desafíos,  para cumplir con su mandato que es mantener controlada la inflación.

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El financiero reconoció que los bancos centrales han logrado en los últimos años grandes progresos para reducir la tasa de inflación, después de la crisis por la pandemia del Covid-19, pero atajó: “el trabajo no está terminado”.

Además de la “política comercial desafiante”, mencionó que los bancos centrales tendrán que lidiar con una baja productividad —sobre todo los países latinoamericanos— y la volatilidad financiera que también está presente.

Agustín Carstens terminará su periodo como gerente general del BIS en julio de este año y será relevado por el español Pablo Hernández de Cos.

GC