La Industria Nacional de Autopartes (INA) destacó la relevancia de aumentar a la brevedad posible el contenido regional en los componentes de automotores que se producen en el país, ante las exigencias del gobierno de Estados Unidos en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). 

Gabriel Padilla Maya, director general de la cámara empresarial, hizo ver que la manufactura mexicana de autopartes ha tenido un desempeño favorable en los últimos años, al consolidarse como el principal proveedor de Estados Unidos.

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México ya es el cuarto productor mundial de autopartes, respaldado por una red de aproximadamente 2,135 empresas y un valor de producción que en 2025 alcanzó cerca de 119,000 millones de dólares (mdd).

Asimismo, en los últimos 15 años, la fabricación nacional de componentes ha aumentado 132%, mientras que las exportaciones registran un incremento superior a 170%, cifras que demuestran las capacidades del país, comentó el representante empresarial en la presentación del foro North America Automotive B2B Meeting.

Actualmente el gobierno estadounidense aplica un arancel de 25% a los vehículos importados, el cual se grava exclusivamente sobre el contenido no estadounidense en el caso mexicano, así como un arancel de 25% para las autopartes, pero que en el caso de México solo aplica a las mercancías que no cumplen las reglas del T-MEC.

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El gobierno mexicano negocia con las autoridades estadounidenses la posibilidad de exentar a nuestro país de esos impuestos, o bien de disminuir la tasa, de ahí que un argumento a favor de México es el incremento del contenido regional en las partes y componentes de los automotores, en la medida que Estados Unidos quiere evitar la triangulación de insumos chinos.  

En este sentido, INA destacó  que todavía falta desarrollar en nuestro país una proporción importante de proveeduría regional en los niveles de proveeduría 2 y 3, así como ampliar los procesos especializados en materiales avanzados, semiconductores, tarjetas electrónicas y baterías.

La INA insistió en que el T-MEC, que actualmente está en proceso de revisión, exigirá mucha más especialización regional, por lo que las empresas establecidas en México deben decidir hoy si regionalizan sus compras, atraen nuevas inversiones o transitan de manera gradual hacia la sustitución de importaciones asiáticas para blindar la economía nacional.

GC