El gasto en inversión física sería 1.8% menor en 2027 que en 2018, de acuerdo con las cifras que presentó Manuel Aguilera, director general de Mapfre Economics, al tomar en cuenta lo propuesto en el proyecto de presupuesto federal para el próximo año.

Durante el 3er Foro de Negocios Globales, organizado por Mapfre, el directivo expuso que en ese mismo periodo el gasto en programas sociales aumentaría 160% en términos nominales, mientras que los recursos para el costo financiero crecerían 57.2% y los destinados a pensiones contributivas, 45.5%.

Aguilera explicó que los programas sociales son una obligación constitucional y que tampoco pueden dejar de pagarse los intereses de la deuda ni las pensiones contributivas, por lo que “la variable de ajuste del presupuesto ha sido la inversión”.

Según el directivo, el gasto público en infraestructura ha sido sacrificado ante esos compromisos, el escaso espacio fiscal y el problema del déficit, pese a que ayuda a generar inversión privada.

Aguilera sostuvo que esa reducción ha afectado el crecimiento de México, que ha mantenido una tendencia promedio de 1%, y explicó que el consumo interno impulsa la actividad en el corto plazo, mientras la inversión pública y privada es el motor de largo plazo.

Para el cierre de 2026, Mapfre Economics prevé una expansión de 1.2%, apoyada por el consumo y los servicios, aunque frenada por la falta de inversión y las señales de debilidad en la productividad.

El directivo dijo que su estimación está en línea con lo presentado por Hacienda en el Paquete Económico 2027, pero señaló que México crecerá este año y el siguiente por debajo del promedio mundial y del crecimiento de Estados Unidos, los mercados emergentes y América Latina.

El Paquete Económico 2027 propone reducir los Requerimientos Financieros del Sector Público a 3.9% del PIB el próximo año, después de que alcanzaron 5.8% en 2024, como parte de un tercer año consecutivo de consolidación fiscal.

Para Aguilera, la dificultad de reducir el déficit está principalmente en la estructura del gasto y no tanto en los ingresos, rubro en el que se prevén ajustes que elevarían la recaudación tributaria.

El directivo advirtió que el déficit, el endeudamiento y la falta de impulso a la inversión seguirán bajo la observación de las agencias calificadoras, pues una eventual pérdida del grado de inversión del gobierno afectaría a CFE, Pemex y corporativos privados cuya calificación tiene como límite la nota soberana de México.

(Con información de El Economista y Milenio)

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