La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) pidió que la discusión del salario mínimo para 2027 considere el costo completo que representa generar un empleo formal y se acompañe de medidas para reducir las cargas fiscales y administrativas que enfrentan los negocios familiares.

En un comunicado, el organismo empresarial señaló que la recuperación del poder adquisitivo y la reducción de la jornada laboral requieren condiciones que permitan a los establecimientos conservar sus puestos de trabajo, ampliar la cobertura de seguridad social y mantener sus operaciones.

La petición se da en un contexto en el que, durante el segundo trimestre de 2026, alrededor de 33.1 millones de personas trabajaban en la informalidad, equivalentes a 55.1% de la población ocupada. Además, de las 599,334 ocupaciones nuevas registradas en el año, 494,607 fueron informales.

Al respecto, Octavio de la Torre, presidente de Concanaco, señaló que mejorar los ingresos de los trabajadores también requiere revisar las condiciones que enfrentan los empleadores para mantener las contrataciones dentro de la formalidad.

“Queremos que las personas ganen mejor, tengan tiempo para sus familias y cuenten con seguridad social. Para sostener ese bienestar necesitamos corresponsabilidad. Cuando aumenta el salario también pueden aumentar las contribuciones sobre esa remuneración; por eso debemos discutir cómo reducir las cargas que dificultan contratar y permanecer en la formalidad“, apuntó.

La Confederación explicó que el costo de un trabajador para las empresas no se limita al salario, ya que también comprende prestaciones como aguinaldo, vacaciones pagadas y prima vacacional, además de las cuotas patronales destinadas a seguridad social, que incluyen riesgos de trabajo, enfermedades y maternidad, invalidez y vida, guarderías y prestaciones sociales, así como retiro, cesantía en edad avanzada y vejez.

A estos conceptos se suma la aportación patronal al Infonavit de 5% sobre la base aplicable, el impuesto sobre nómina que establece cada entidad y otros pagos que dependen de las condiciones de operación, como horas extraordinarias, prima dominical, días de descanso, festivos y participación de utilidades, cuando corresponda.

También deben considerarse las prestaciones pactadas con los trabajadores, entre ellas vales, fondos de ahorro, seguros y previsión social, así como los gastos administrativos relacionados con la nómina, los registros de jornada, la capacitación, el equipo de protección y las obligaciones de seguridad y salud en el trabajo. A ello se suman las contingencias laborales, como sustituciones, ausencias, primas de antigüedad e indemnizaciones, cuando legalmente procedan.

Concanaco acentuó que una parte de estos costos se entrega directamente a los trabajadores mediante prestaciones, mientras que otra financia servicios de salud, pensiones, vivienda y protección social, por lo que consideró necesario reconocer esos beneficios al discutir cómo extenderlos a más familias y garantizar su sostenibilidad.

Como referencia del impacto de los ajustes salariales, el organismo presentó un ejercicio hipotético en el que un incremento de entre 10% y 12% sobre el salario mínimo de 315.04 pesos diarios representaría entre 958 y 1,150 pesos adicionales al mes en salario directo, además de los ajustes en prestaciones y contribuciones. La Confederación aclaró que se trata de escenarios ilustrativos y no de aumentos aprobados.

En otro ejercicio, estimó que un salario mensual de 20,000 pesos implica un costo patronal cercano a 26,000 pesos, alrededor de 30% adicional, proporción que puede aproximarse a 40% al considerar otras obligaciones.

A estos costos se suma la reducción gradual de la jornada laboral, que pasaría de 48 a 46 horas en 2027 y llegaría a 40 horas en 2030, sin disminuir los salarios. Para un puesto sujeto a ambos ajustes, el costo salarial por hora aumentaría entre 14.8% y 16.9% en 2027, antes de considerar las contribuciones y la productividad.

Frente a estos cambios, la Confederación propuso establecer una agenda de trabajo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Instituto Mexicano del Seguro Social, con la participación de trabajadores, empleadores y gobiernos locales.

Entre las medidas planteadas se encuentran estímulos al impuesto sobre nómina, apoyos temporales y verificables para nuevas contrataciones y mecanismos focalizados para facilitar el acceso a la seguridad social, con financiamiento definido y sin reducir las prestaciones.

También propuso revisar los derechos y costos administrativos, impulsar la capacitación, la digitalización y el financiamiento, así como establecer reglas de cumplimiento proporcionales a las capacidades de los pequeños negocios.

La agenda contempla acuerdos con responsables, plazos y resultados verificables en la reducción de cargas, productividad y generación de empleo formal, además de evaluar los efectos de la transición sobre los ingresos, el descanso, la cobertura de servicios y la viabilidad empresarial.

De la Torre afirmó que la Confederación defenderá las necesidades de sus afiliados con voz propia y mantendrá la interlocución directa con las autoridades. Asimismo, expresó su confianza en que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo atenderá el planteamiento y dará seguimiento a la agenda conjunta.

Cabe mencionar que Concanaco participa en la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) como parte de la representación patronal y representa legalmente a los sectores del comercio, los servicios y el turismo. De acuerdo con el organismo, cuenta con 2 millones de afiliados y su base sectorial suma 5.2 millones de empresas y negocios familiares.

er