La digitalización de los servicios financieros y el uso de herramientas como la inteligencia artificial pueden ampliar la inclusión financiera, pero también abren nuevos espacios para abusar de los usuarios.
Los principales riesgos están en los fraudes —que explotan la necesidad o la confianza, las inversiones engañosas—, el sobreendeudamiento y una posible exclusión de quienes no dominan las nuevas tecnologías.
Te puede interesar: Mercado Libre acelera expansión en México con enfoque en pymes, pagos digitales e inclusión financiera
Óscar Rosado, presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), advirtió que detrás de las ventajas de la tecnología existe una “parte oscura” que debe vigilarse, en especial cuando los delincuentes utilizan herramientas digitales para aprovechar las emociones de las personas.
Al participar en el 5º Congreso de Educación Financiera “La nueva inteligencia del dinero”, organizado por la Asociación de Bancos de México (ABM), el funcionario explicó que uno de los principales riesgos está en los llamados créditos falsos.
El mecanismo es sencillo: mediante aplicaciones o anuncios se ofrece un préstamo inmediato, pero antes se solicita al usuario un pago. “Si te piden dinero para prestarte dinero, es fraude”, advirtió Rosado.
Te puede interesar: Avance de inclusión financiera exige mayor trazabilidad ante alto uso de efectivo: Círculo de Crédito
En este grupo también ubicó a los llamados “montadeudas”, que ofrecen cantidades pequeñas y después aplican cobros desproporcionados, además de utilizar los datos personales del usuario para extorsionarlo.
Otro riesgo está en las llamadas “inversiones milagro”. El funcionario pidió desconfiar de cualquier propuesta que prometa rendimientos extraordinarios en poco tiempo.
Como ejemplo, explicó que si una inversión ofrece en un mes un rendimiento que normalmente se obtiene en un año mediante instrumentos como los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes), la oferta no resulta creíble.
Te puede interesar: Inclusión financiera avanza en México pero todavía no es suficiente: expertos
Rosado también alertó sobre el sobreendeudamiento.
Como referencia, planteó que una persona debería destinar alrededor de 30% de sus ingresos netos al pago de capital e intereses.
Así, alguien con un ingreso mensual de 15,000 pesos mensuales tendrá un margen aproximado de 4,500 pesos para cubrir sus compromisos financieros. Rebasar de forma constante esa proporción puede generar problemas para cumplir con las obligaciones, salvo casos particulares como gastos médicos o un crédito hipotecario.
El riesgo detrás de los algoritmos
La inteligencia artificial plantea otro desafío. Rosado advirtió que confiar demasiado en algoritmos para resolver decisiones financieras puede dejar fuera a personas que no tienen las habilidades o los medios para desenvolverse en entornos digitales.
El riesgo es especialmente relevante entre los adultos mayores. El funcionario estimó que entre 12% y 14% de la población podría enfrentar algún grado de exclusión ante una digitalización acelerada.
Te puede interesar: Impulsar la inclusión financiera de mujeres potenciará su capacidad de ahorro y manejo de ingresos: Banamex
En este sentido, Óscar Rosado planteó que la tecnología debe servir para ampliar las opciones financieras, pero no convertirse en una barrera.
La inclusión requiere mantener alternativas para quienes no pueden o no quieren resolver todos sus trámites mediante aplicaciones, plataformas digitales o sistemas automatizados.
GC





