BBVA Research prevé que el Banco de México (Banxico) mantenga su tasa de interés en 6.50% en la reunión de esta semana y en lo que resta de 2026, pese al reciente aumento de tasas de la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos.
En su análisis previo a la decisión de Banxico, el banco señala que el repunte de la actividad económica y los incrementos previstos en la tasa de la Fed hacen menos probable otro recorte en México. Al mismo tiempo, considera que la debilidad que persiste en la economía y la moderación gradual de la inflación subyacente de servicios no dan motivos para elevar la tasa.
La economía mexicana creció 1.4% trimestral en el segundo trimestre, después de contraerse 0.3% en los primeros tres meses del año. El consumo privado avanzó 0.9% y la inversión fija bruta aumentó 4.3%, aunque BBVA señala que aún no está claro si esa recuperación se mantendrá.
La inversión aportó 0.9 puntos porcentuales al crecimiento anual del PIB entre abril y junio, su primera contribución positiva desde el tercer trimestre de 2024. La mejora de la construcción ha sido gradual y el componente de maquinaria y equipo continúa en contracción.
Además, la actividad perdió impulso hacia el cierre del trimestre: el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) cayó 0.1% mensual en junio. Para BBVA, todavía no hay evidencia suficiente de que el fortalecimiento de la demanda interna vaya a durar lo necesario para reducir de forma significativa la debilidad de la economía.
El mercado laboral también apunta a una recuperación moderada. En agosto, el empleo formal crecía a una tasa anual cercana a 1.5%, que baja a 1.2% al excluir a los trabajadores de plataformas digitales. Según el análisis, el ingreso laboral se ha apoyado cada vez más en el aumento de los salarios reales que en una mayor creación de puestos de trabajo.
En cuanto a los precios, la inflación subyacente bajó de 4.03% anual en junio a 3.95% en julio y 3.88% en agosto. Dentro de ese indicador, la inflación de servicios pasó de un promedio de 4.5% en el primer semestre a 4.36% en julio y 4.33% en agosto.
BBVA advierte que Banxico necesitará varios registros favorables más para concluir que la persistencia de la inflación de servicios ha cedido. La inflación general, por su parte, subió de 3.1% en julio a 3.3% en agosto, principalmente por efectos de comparación, de acuerdo con el banco. Sus previsiones para el cierre de 2026 son de 3.7% para la inflación general y 3.8% para la subyacente.
En Estados Unidos, la Fed elevó la semana pasada su tasa en 25 puntos base, a un rango de 3.75 a 4.00%. BBVA espera otro aumento de la misma magnitud, probablemente en diciembre, seguido de una pausa durante 2027.
Pese a ese ajuste, el banco considera que el comportamiento ordenado de los mercados financieros mexicanos respalda una pausa prolongada de Banxico. El diferencial entre las tasas de México y Estados Unidos se redujo a 250 puntos base sin que, según el análisis, se hayan generado presiones significativas sobre el peso.
BBVA señala que las minutas de la reunión de agosto mostraron un respaldo amplio entre los integrantes de la Junta de Gobierno a mantener la tasa sin cambios hasta que se consoliden los avances en inflación. Su pronóstico, sin embargo, depende de que la Fed realice un ajuste limitado: una respuesta considerablemente más agresiva ante la inflación podría llevar a Banxico a reconsiderar su postura.





