La actividad industrial en México mostró una recuperación en abril, al registrar un crecimiento mensual de 2.12%, con cifras ajustadas por estacionalidad, tras la caída de 0.51% observada en marzo.

El desempeño estuvo impulsado principalmente por el fuerte repunte de la construcción, que avanzó 7.63% mensual, su mayor incremento desde agosto de 2020. En paralelo, las manufacturas también contribuyeron al resultado, aunque con un avance más moderado de 1.22%.

Al interior de la manufactura, los subsectores con mayor crecimiento fueron: fabricación de muebles, colchones y persianas (6.04%), industria química (2.66%), fabricación de productos textiles (2.61%), equipo de transporte (2.54%) y equipo de computación (2.35%).

En contraste, los principales retrocesos se observaron en impresión e industrias conexas (-3.32%), insumos textiles y acabado de textiles (-2.33%), industria de la madera (-1.80%), industrias metálicas básicas (-1.46%) y fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-1.20%).

Por su parte, la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y gas natural por ductos al consumidor final (servicios básicos) cayó 0.3%, mientras que la minería retrocedió 0.7%.

A tasa anual, la actividad industrial registró un crecimiento de 1.79%, con lo que interrumpió dos meses consecutivos de caídas y alcanzó su mayor avance desde noviembre de 2023. Este resultado estuvo explicado por el desempeño de la construcción, que creció 10.25%, y de la minería, con un aumento de 3.39%.

En contraste, se observaron contracciones anuales en servicios básicos (-0.25%) y manufactura (-0.33%), este último acumulando 10 meses consecutivos de caídas.

Banco BASE señaló en un análisis que el deterioro del sector manufacturero continúa siendo el principal riesgo para la actividad industrial, al representar cerca del 66% del total, mientras que su peso en el PIB ronda el 20.5%.

En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, la actividad industrial registró una contracción de -0.20%, de acuerdo con cifras ajustadas por estacionalidad.

“A pesar de que la caída es menor en comparación con la de 1.25% en los primeros cuatro meses del 2025, es el segundo año consecutivo que ocurre, lo que pone en evidencia el deterioro prolongado que ha mostrado la actividad industrial en México”, resaltó BASE.

Por subsectores, el crecimiento acumulado se concentró en la construcción (2.68%) y la minería (2.86%), mientras que se registraron caídas en servicios básicos (-0.10%) y manufactura (-1.40%).

Para Banco BASE, el repunte mensual de abril representa una señal positiva, aunque aún insuficiente para confirmar un cambio de tendencia en la actividad industrial.

En el acumulado del año, el banco advirtió que “sigue siendo una señal negativa para el crecimiento económico, pues se confirma que continúa la debilidad, debido a la imposición de aranceles sectoriales a las importaciones en Estados Unidos, afectando principalmente a la industria automotriz y a la industria siderúrgica y por la falta de inversión en México, pues se percibe un deterioro en el estado de derecho, ha bajado la confianza empresarial y hay incertidumbre respecto al futuro de la relación comercial con Estados Unidos”.

Por su parte, Kapital consideró que los datos publicados este jueves reflejan un rebote relevante de la actividad industrial tras la debilidad de meses previos, aunque con una “composición heterogénea”.

“La fortaleza en construcción sugiere un impulso relevante por obra pública o privada, mientras que la recuperación en manufacturas sigue siendo gradual y aún enfrenta retos en su comparativo anual. En conjunto, si bien la lectura es positiva en el corto plazo, la divergencia entre sectores sugiere que la recuperación del componente industrial aún no es generalizada ni completamente sólida”, concluyó Kapital.

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