La producción industrial en México mostró una recuperación durante abril, aunque el avance no fue generalizado y persisten señales de debilidad en buena parte de las actividades productivas, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

En su reporte semanal, el organismo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) consideró que el resultado podría anticipar una mejora en el desempeño de la producción nacional y abrir la puerta a una recuperación más favorable de la economía. Sin embargo, puntualizó que el comportamiento positivo se concentró en un grupo reducido de sectores, por lo que aún no puede hablarse de una recuperación extendida.

Las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran que la producción industrial aumentó 2.12% en abril respecto a marzo, una vez eliminados los efectos estacionales. El resultado contrastó con la disminución de 0.51% observada un mes antes.

El principal impulso provino de la construcción, cuya actividad se elevó 7.63% mensual, el incremento más pronunciado desde agosto de 2020.

El sector manufacturero también contribuyó al avance de la industria, aunque a un ritmo menor, con un crecimiento de 1.22% frente al mes previo.

Dentro de las manufacturas, los mayores incrementos se registraron en la fabricación de muebles, colchones y persianas, con 6.04%; la industria química, con 2.66%; la fabricación de productos textiles, con 2.61%; la producción de equipo de transporte, con 2.54%; y la elaboración de equipo de computación, con 2.35%.

En sentido contrario, las mayores caídas correspondieron a impresión e industrias conexas (-3.32%), insumos textiles y acabado de textiles (-2.33%), industria de la madera (-1.80%), industrias metálicas básicas (-1.46%) y fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón (-1.20%).

El desempeño de otras actividades industriales fue menos favorable. La generación y distribución de energía eléctrica, así como el suministro de agua y gas natural, reportó una disminución mensual de 0.3%, mientras que la minería registró un retroceso de 0.7%.

Construcción y minería sostienen el avance anual

En comparación con abril del año pasado, la actividad industrial avanzó 1.79%, poniendo fin a dos meses consecutivos de descensos. Además, se trató de la mayor tasa de crecimiento anual observada desde noviembre de 2023.

El resultado estuvo respaldado principalmente por la construcción, que registró un aumento de 10.25% anual, y por la minería, que creció 3.39%.

Las manufacturas, en cambio, mantuvieron una tendencia negativa. El sector reportó una caída anual de 0.33%, con lo que acumuló 10 meses consecutivos en terreno negativo. Los llamados servicios básicos también mostraron una contracción de 0.25% respecto al mismo periodo del año anterior.

De acuerdo con Banco BASE, la evolución de las manufacturas sigue siendo el principal foco de atención para la industria nacional, debido a que concentra alrededor de 66% de la actividad industrial y aporta cerca de 20.5% del Producto Interno Bruto (PIB).

En el balance de enero a abril, la actividad industrial acumuló una variación de -0.20%, considerando cifras desestacionalizadas.

Por sectores, los únicos avances acumulados correspondieron a la construcción, con 2.68%, y a la minería, con 2.86%. En contraste, los servicios básicos retrocedieron 0.10% y las manufacturas disminuyeron 1.40%.

El CEESP sostuvo que, pese a la mejoría observada en abril, la industria mexicana continúa mostrando fragilidad en la mayoría de sus actividades.

El organismo añadió que la incertidumbre que enfrentan las empresas permanece elevada, particularmente por el proceso de revisión o renegociación del T-MEC, factor que continúa entre las principales preocupaciones del sector privado.