Rubén Rocha Moya volvió a pedir licencia como gobernador constitucional de Sinaloa, esta vez por tiempo indefinido y por un periodo superior a 30 días, después de que su regreso al cargo provocó el rechazo abierto de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, de su partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y de figuras relevantes del oficialismo.

La solicitud llegó al Congreso de Sinaloa este sábado 22 de agosto, apenas un día después de que Rocha Moya anunció su reincorporación al Poder Ejecutivo estatal.

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En una carta dirigida al presidente de la Diputación Permanente, Manuel de Jesús Guerrero Verdugo, el mandatario pidió una “licencia temporal con carácter indefinido, por más de 30 días” y citó los artículos 50 y 58 de la Constitución Política del Estado de Sinaloa. El documento no explica las razones de la nueva separación y solo señala que tomó la decisión “por así considerarlo pertinente”.

En sus cuentas de redes sociales, Rocha Moya —quien está acusado en Estados Unidos de cooperar con el cártel de Sinaloa para traficaron drogas y armas— acompañó la publicación del oficio con una frase que refleja el argumento político de su decisión: “Sinaloa, la nación y el movimiento de transformación están por encima de todo”.

El regreso que desató el rechazo de Morena

La nueva licencia ocurre después de una primera separación del cargo que Rocha Moya presentó el 1 de mayo, con el propósito de facilitar las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) a raíz de las acusaciones formuladas en Estados Unidos.

Tras 112 días fuera de la gubernatura, este viernes anunció que retomaba sus funciones, con el argumento de que no se había acreditado su presunta responsabilidad en los delitos que le atribuyen autoridades estadounidenses.

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El problema fue que su regreso no tuvo el respaldo político que esperaba. Estados Unidos acusa a Rocha Moya y a otros nueve ciudadanos mexicanos de colaborar con “Los Chapitos”, una facción del Cártel de Sinaloa, para facilitar el tráfico de drogas hacia territorio estadounidense.

A finales de abril, el gobierno de Estados Unidos envió a México solicitudes de detención provisional con fines de extradición contra los señalados; la FGR confirmó entonces la recepción de esas peticiones.

La investigación mexicana permanece abierta, aunque Rocha Moya ha rechazado las acusaciones. Morena recordó el viernes que su separación del cargo ocurrió después de los señalamientos estadounidenses y que la FGR y otras autoridades mantienen las indagatorias. El partido calificó su regreso como una “decisión personal” y se deslindó de ella. 

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Ricardo Monreal Ávila, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, fue más directo: pidió al gobernador reconsiderar su regreso y solicitar nuevamente licencia para que la FGR pueda concluir sus investigaciones. El legislador advirtió además que la decisión podía afectar la imagen de la presidenta Claudia Sheinbaum y la relación de México con otros países.

Sheinbaum marca distancia

La mandataria dejó clara su postura este sábado. Tras afirmar que se enteró del regreso de Rocha Moya por el mensaje que él publicó en redes sociales y que no tuvo comunicación previa con él, escribió: “Ningún interés personal puede estar jamás por encima de los intereses del pueblo y de la Nación”.

Después Claudia Sheinbaum añadió que tampoco debe colocarse por encima de México “la ambición desnuda del poder por el poder”.

La mandataria —quien ayer se reportó enferma— también advirtió que “el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo, termina enfrentándose a la historia”.

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En el mismo mensaje, Claudia Sheinbaum dijo que México necesita servidores públicos conscientes de que los cargos son pasajeros, mientras la responsabilidad ante la nación permanece.

Durante las escasas 24 horas que permaneció otra vez al frente del Ejecutivo estatal, Rocha Moya se reunió con su gabinete, magistrados del Supremo Tribunal de Justicia de Sinaloa y diputados locales de Morena.

También tuvo un encuentro con Enrique Inzunza Cázarez, senador de la República, quien es parte de los 10 ciudadanos mexicanos imputados por Estados Unidos.

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Ahora el Congreso de Sinaloa deberá resolver la nueva solicitud de licencia y determinar quién asumirá de manera temporal las funciones del Ejecutivo estatal.

Durante la primera ausencia de Rocha Moya, la secretaria de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde, ocupó la gubernatura interina, pero hasta ahora no está definido si volverá a esa posición o si el Congreso designará a otra persona.

Así, el intento del político morenista de retomar el control de Sinaloa terminó en solo 24 horas.

GC