La presidenta Claudia Sheinbaum descartó que tenga prevista una llamada telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, o con el primer ministro de Canadá, Mark Carney, en el marco de la reunión virtual ministerial de este 1 de julio en la que funcionarios de los tres países definirán la postura inicial sobre la posible extensión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Durante su conferencia matutina, la mandataria señaló que no está contemplada una comunicación directa con los líderes de Estados Unidos o Canadá, aunque acentuó que el diálogo entre los gobiernos se mantiene de manera constante a través de los canales institucionales.
“No, no tenemos planeada una conversación para mañana (1 de julio), porque hemos hablado… A veces se hace la comunicación, a veces consideramos que no es necesario comunicar, eh, lo que… las llamadas de teléfono que tenemos“, apuntó.
Sheinbaum sostuvo también que la relación con la administración estadounidense continúa siendo positiva y destacó que las negociaciones comerciales avanzan mediante la comunicación permanente entre las dependencias encargadas del tema.
“Pero hay una buena relación con el presidente Trump y hay mucha comunicación de la Secretaría de Economía con su contraparte o sus contrapartes, porque son dos secretarías”, manifestó.
Las declaraciones se producen en el marco de la reunión virtual entre el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer; el ministro responsable del Comercio de Canadá, Dominic LeBlanc, y el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, quienes revisan la posición inicial de los tres gobiernos respecto al mecanismo de ampliación de la vigencia del tratado.
Hoy mismo, la presidenta informó que México y Canadá formalizaron su intención de prorrogar por otros 16 años la vigencia del T-MEC, conforme al mecanismo previsto en el propio acuerdo comercial. Ahora ambos países esperan la postura que adopte Estados Unidos.
La mandataria explicó que, si Washington decide no expresar su intención de extender el tratado, ello no implicará la terminación del T-MEC, sino el inicio del proceso formal de revisión establecido en la cláusula de extinción del acuerdo.
“Si no deciden ampliarlo por 16 años, entonces viene un proceso de revisión. No es que ya se vaya a revisar cada año; empieza un proceso formal de revisión y ahí se analiza si hay adecuaciones que deban hacerse al actual tratado“, dijo.
La jefa del Ejecutivo reiteró también que el gobierno mexicano mantiene la tranquilidad frente a ese escenario, al considerar que ya cumplió con el procedimiento establecido y que la decisión corresponde ahora a la administración estadounidense.
“Nosotros estamos tranquilos en el sentido de que hemos hecho todo lo que tenemos que hacer y ya depende mucho de la posición del gobierno de Estados Unidos“, subrayó.
Asimismo, recordó que, aun cuando alguno de los socios no apoye la prórroga por otros 16 años, el tratado permanecerá vigente mientras se desarrolla el proceso de revisión previsto en sus disposiciones, por lo que no existe un riesgo inmediato de que el acuerdo comercial deje de operar.
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