El gobierno federal advirtió que el fenómeno de “el Niño” afectará a México durante la presente temporada de lluvias y que existe una alta probabilidad de que alcance una intensidad especialmente fuerte hacia finales de 2026, un escenario que podría favorecer huracanes de mayor intensidad, precipitaciones extraordinarias, inundaciones, desbordamientos de ríos, más frentes fríos durante el invierno y, posteriormente, olas de calor e incendios forestales.

Ante ese panorama, la administración federal anunció que en aproximadamente dos meses entrará en operación un sistema de alertamiento por telefonía celular, que enviará avisos a la población cuando se detecten riesgos por lluvias intensas o ciclones tropicales, con el propósito de que la población adopte medidas de protección antes de que las condiciones meteorológicas representen un peligro.

Te puede interesar: Conagua invierte 11,972 mdp para evitar inundaciones en temporada de lluvias

En la conferencia de prensa de todas las mañanas de Presidencia de la República, especialistas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) explicaron que el fortalecimiento del “Niño” modificará el comportamiento del clima en gran parte del país, debido al calentamiento atípico de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, un fenómeno natural que aparece cada dos a siete años y que altera la circulación atmosférica en el mundo.

El coordinador general del SMN, Fabián Vázquez Romaña, comentó que en los últimos meses los monitoreos confirmaron un incremento sostenido de la temperatura superficial del Pacífico tropical, una condición que confirma el desarrollo del fenómeno y permite anticipar que se fortalecerá durante la segunda mitad del año.

Los modelos climáticos muestran una probabilidad de entre 97% y 100% de que “el Niño” quede plenamente establecido en los próximos meses. Además, existe 63% de probabilidad de que alcance la categoría de muy fuerte entre noviembre de 2026 y enero de 2027, una intensidad comparable con algunos de los episodios más relevantes registrados en las últimas décadas.

Te puede interesar: Gobierno avanza con obras hidráulicas para contener inundaciones en tiempo de lluvias

Los especialistas recordaron que eventos similares ocurrieron durante 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, periodos que dejaron alteraciones importantes en los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del planeta.

En México, los efectos comenzarán a percibirse de forma gradual. Durante julio y agosto podrían presentarse lluvias por debajo del promedio en zonas del noreste, sur y sureste, mientras que la canícula también favorecerá condiciones más secas en algunas regiones. Sin embargo, conforme avance el otoño, aumentará la actividad de ciclones sobre el océano Pacífico y cambiará el comportamiento de las precipitaciones.

Las proyecciones también consideran una temporada más activa de ciclones tropicales. La Comisión Nacional del Agua (Conagua) estima la formación de entre 18 y 21 ciclones tropicales en el Pacífico, una cifra superior al promedio histórico. En contraste, el océano Atlántico puede registrar menor actividad debido a las modificaciones que “el Niño” provoca en la circulación atmosférica.

Avisos por celular y acciones para reducir riesgos

Como parte de la estrategia preventiva, el gobierno federal pondrá en operación un sistema de alertamiento por telefonía celular que permitirá enviar mensajes directamente a los habitantes de las zonas con riesgo por lluvias extraordinarias, ciclones tropicales y otros fenómenos hidrometeorológicos. La herramienta comenzará a funcionar en las regiones costeras y, posteriormente, ampliará su cobertura al resto del país.

El mecanismo emitirá distintos niveles de aviso conforme al peligro previsto. La alerta naranja notificará una alta probabilidad de lluvias intensas y ofrecerá recomendaciones para reducir riesgos antes de la llegada del fenómeno. En tanto, la alerta roja se activará cuando exista un ciclón que represente una amenaza para la población e incluirá instrucciones para permanecer en lugares seguros y evitar desplazamientos innecesarios.

Te puede interesar: Gracias a las lluvias de invierno, presas del país reportan volúmenes de 68.1%

Las autoridades explicaron que este sistema permitirá comunicar advertencias de manera inmediata, incluso antes de que las condiciones meteorológicas alcancen su mayor intensidad, con el propósito de que la población disponga de más tiempo para protegerse.

La Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) informó que también reforzó las medidas preventivas en los estados con mayor exposición a ciclones y lluvias intensas. Hasta ahora, quedaron instalados puestos de mando en 11 de los 17 estados costeros, mientras que el resto contará con esa infraestructura en los próximos días para fortalecer la coordinación entre los tres órdenes de gobierno.

En esos centros participan autoridades federales, estatales y municipales para revisar las zonas con antecedentes de inundaciones, supervisar presas, ríos y otros cuerpos de agua, verificar las condiciones de los refugios temporales y actualizar los protocolos de respuesta ante emergencias.

Te puede interesar: Inversión en infraestructura alcanzará 4.4% del PIB en 2026, por encima de referencias internacionales: Hacienda

La dependencia también mantiene la actualización de los atlas de riesgo, el monitoreo permanente de cauces y vasos de almacenamiento, la revisión de rutas de evacuación y el fortalecimiento de la comunicación con las comunidades que enfrentan mayor vulnerabilidad. A esas acciones se suman trabajos de desazolve en ríos, canales, drenajes y alcantarillas, además de análisis técnicos para identificar áreas con posibilidad de deslizamientos de ladera e inundaciones.

GC