El peso mexicano registró una apreciación semanal de 0.63% o 10.7 centavos, con lo que el tipo de cambio interbancario concluyó en 17.0308 unidades por dólar, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico).
Este viernes, la moneda nacional rompió momentáneamente el nivel de 17.00 pesos por billete verde y concluyó la jornada con un avance de 0.07% o 1.2 centavos.
Con este resultado, el peso mexicano ligó cuatro semanas de avances, acumulando una apreciación de 2.87% o 50.3 centavos en ese periodo.
Banco BASE señaló que la apreciación del peso durante la semana estuvo respaldada principalmente por las operaciones de carry trade, estrategia que depende del diferencial de tasas de interés, de la percepción de riesgo global y sobre México, así como de las expectativas sobre el desempeño de las divisas involucradas.
En este contexto, la debilidad del yen continúa siendo un factor favorable para el peso mexicano, indicó la institución financiera.
Banco BASE abundó en un análisis que, a pesar de la intervención conjunta de Japón y Estados Unidos realizada el 30 y 31 de julio, mediante la cual las autoridades japonesas habrían destinado alrededor de 87 mil millones de dólares para respaldar al yen, los inversionistas han comenzado a reconstruir posiciones en contra de la moneda japonesa, aprovechando el amplio diferencial de tasas de interés.
La tasa de referencia del Banco de Japón se ubica en 1%, por lo que los inversionistas pueden financiarse en yenes a un bajo costo y destinar esos recursos a activos denominados en divisas con mayores rendimientos, entre ellas el peso mexicano.
Según Banco BASE, pese a la apreciación semanal, el peso no está exento de riesgos, pues una nueva intervención de las autoridades japonesas o un incremento de la tasa del Banco de Japón podrían provocar que algunas de las posiciones de carry trade se deshagan y, con ello, que el peso se deprecie.
Por ello, aunque el carry trade continúa siendo un factor de apoyo para el peso mexicano, también representa un riesgo de reversión ante una mayor respuesta de Japón para contener la depreciación del yen.
Por otro lado, la expectativa de que la Reserva Federal no subirá su tasa de interés este año también favorece las operaciones de carry trade.
Hacia el cierre de la semana, además, aumentó la expectativa de que Estados Unidos comenzaría a presionar a Irán en materia económica, en lugar de intensificar el conflicto militar.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que la próxima semana se anunciarán medidas económicas contra Irán de una magnitud sin precedentes, que se sumarían al bloqueo de los puertos iraníes.
El cambio hacia una estrategia enfocada en sanciones y presión económica, en lugar de una mayor escalada militar, redujo parcialmente las preocupaciones sobre una ampliación del conflicto. La incertidumbre sobre cuánto durará llevó al alza a los precios de los energéticos.
Aranceles de EU a drones elevan incertidumbre comercial
Por otro lado, Estados Unidos anunció nuevos aranceles de hasta 100% a las importaciones de drones y sus componentes, con una tasa de 25% para drones de menor tamaño y tasas diferenciadas para algunos socios comerciales.
Los productos provenientes de la Unión Europea, Japón, Suiza y Taiwán enfrentarán una tasa de 15%, mientras que los provenientes del Reino Unido estarán sujetos a un arancel de 10%, siempre que se cumplan condiciones de origen.
La medida refuerza la política proteccionista de Estados Unidos y aumenta la incertidumbre sobre el comercio internacional, particularmente ante el riesgo de nuevas represalias.
En tanto, la Casa Blanca, a través de la Oficina de Comercio y Política Manufacturera, publicó el reporte The Great Transshipment Scam, en el que acusa a China de evadir los aranceles estadounidenses mediante el transbordo ilegal de mercancías a través de más de 40 países con aranceles más bajos.
El esquema consiste en enviar productos chinos a un tercer país, donde reciben un procesamiento mínimo que les da la apariencia de un nuevo origen, para posteriormente ingresar a Estados Unidos con un arancel menor o incluso nulo.
México se ubica en el primer nivel de la clasificación, junto con Canadá, la Unión Europea, India, Japón, Corea del Sur y Taiwán, y es identificado, junto con India y Vietnam, como uno de los tres principales hubs de transbordo.
El reporte es relevante para México, pues refuerza la justificación de Estados Unidos para endurecer las reglas de origen en el marco de la revisión del T-MEC.
El documento señala explícitamente al tratado como una de las vías de transbordo con mayor beneficio para los evasores, pues redirigir bienes chinos a través de México o Canadá y obtener indebidamente el trato preferencial del T-MEC puede llevar el arancel a cero.
Asimismo, advierte que las reglas de origen actuales permiten que algunos productos cumplan “la letra de la ley, pero no su espíritu”, y solicita al Congreso modificarlas.
“Llama la atención que el reporte no menciona el equipo de cómputo, sector cuyas exportaciones de México a Estados Unidos acumulan un crecimiento de 79.33% en el año y explica en gran medida el alza del déficit comercial estadounidense con México.
“Para el caso de México, la mayor parte de los insumos de este sector provienen de Asia y es bajo el valor que se le agrega en el país.
“La ausencia de menciones a este sector podría sugerir, entre líneas, que Estados Unidos no buscaría endurecer las reglas de origen de estos productos de inmediato en la revisión del T-MEC”, expuso Banco BASE.





