El peso mexicano cerró con una depreciación de 1.16%, equivalente a 20.3 centavos, y el tipo de cambio interbancario se ubicó en 17.7148 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).
Banco BASE atribuyó la caída de la moneda a que cobró fuerza la expectativa de una postura más restrictiva de la Reserva Federal (Fed) en los próximos meses, después de que varios de sus funcionarios consideraron apropiado seguir elevando la tasa de interés.
John Williams, presidente de la Fed de Nueva York, señaló que aún queda mucho trabajo por hacer frente a la inflación debido a los altos precios de la energía y a la demanda impulsada por la inversión en inteligencia artificial, pese a que la economía se ha mostrado resiliente y el mercado laboral permanece sólido.
Williams también advirtió que persisten los riesgos inflacionarios asociados a la guerra entre Estados Unidos e Irán y consideró razonable la expectativa de los inversionistas de otro aumento de la tasa hacia finales de año, aunque sostuvo que será necesario contar con más datos.
En la misma línea, Anna Paulson, presidenta de la Fed de Filadelfia, dijo que podrían necesitarse incrementos adicionales para asegurar que la inflación regrese a la meta de 2%, objetivo que calificó como una prioridad máxima y para el cual apoyará las medidas necesarias.
Paulson consideró, además, que la economía estadounidense se mantiene resistente pese al conflicto en Medio Oriente y los aranceles, mientras que Beth Hammack, presidenta de la Fed de Cleveland, alertó sobre el riesgo de que se afiance una mentalidad inflacionaria ante los choques que enfrenta la oferta.
Hammack explicó que los aranceles y los precios del petróleo complican la política monetaria por el lado de la oferta, a lo que se suma el impulso a la demanda derivado del auge de la inteligencia artificial, y advirtió que cuanto más persista la inflación elevada, más difícil y costoso será reducirla.
Ante estas señales, el mercado espera que la Fed suba su tasa 25 puntos base el 9 de diciembre, con aumentos adicionales de la misma magnitud el 28 de enero y el 28 de abril de 2027, según el análisis de BASE.
El mercado también está a 2 puntos base de descontar una cuarta alza antes de que termine 2027, escenario que llevaría el diferencial de tasas entre México y Estados Unidos de los actuales 250 puntos base a 150 puntos base, un nuevo mínimo histórico, si Banxico mantuviera su tasa sin cambios durante ese periodo.
Por su parte, la Junta de Gobierno de Banxico decidió por unanimidad mantener la tasa de interés en 6.50% y modificó su guía sobre las próximas decisiones de política monetaria.
El banco central indicó que tomará en cuenta la continuación del proceso desinflacionario y el comportamiento esperado de sus determinantes, incluidos el traspaso del tipo de cambio a los precios al consumidor, las condiciones de holgura y las expectativas de inflación.
También señaló que, dado que las condiciones macroeconómicas de México son distintas a las de Estados Unidos, su política monetaria no tendría que reaccionar de manera mecánica a los ajustes previstos en la tasa de fondos federales.
Para BASE, el nuevo lenguaje de Banxico expone los factores que vigilará la Junta de Gobierno y marca distancia frente a la Fed, por lo que aumenta la probabilidad de que mantenga la tasa en 6.50% aunque el banco central estadounidense la eleve 25 puntos base antes de que termine el año.
Bajo ese escenario, el diferencial de tasas bajaría de 250 a 225 puntos base, también un nuevo mínimo histórico que restaría atractivo a las operaciones de carry trade a favor del peso, en una sesión en la que el tipo de cambio alcanzó un máximo de 17.7691 pesos por dólar.
BASE sostuvo que un menor diferencial de tasas es consistente con un tipo de cambio más alto, por lo que ajustó al alza su pronóstico hacia 17.80 pesos por dólar y planteó la posibilidad de que llegue a 18.00 pesos al cierre de este año o a comienzos de 2027, según evolucionen las expectativas sobre las tasas en ambos países.
En opinión de la institución, la depreciación reciente del peso no debe considerarse temporal, pues responde al menor atractivo de las operaciones de carry trade, de modo que prevé una tendencia al alza del tipo de cambio hacia un nivel más cercano a su equilibrio.
BASE señaló que ese movimiento representa un riesgo para la inflación, aunque podría aumentar el poder adquisitivo de las remesas y mejorar la competitividad relativa de las exportaciones mexicanas; como referencia, el tipo de cambio cerró 2025 en 18.0080 pesos por dólar.
En su comunicado, Banxico mantuvo sin cambios los riesgos al alza y a la baja para la inflación respecto de su anuncio anterior: entre los primeros mencionó la persistencia de la inflación subyacente, las disrupciones derivadas de políticas comerciales, el impacto inflacionario de los conflictos geopolíticos, las afectaciones climáticas, las presiones de costos y una tendencia a la depreciación del peso.
Entre los riesgos a la baja incluyó una actividad económica menor a la prevista en México o Estados Unidos, un menor traspaso de los aumentos de costos y menores presiones derivadas de la apreciación del peso.
Banxico también redujo su pronóstico de inflación general para el tercer trimestre de 2026 de 3.5% a 3.3%, ante una disminución mayor a la esperada en el componente no subyacente, pero elevó el de inflación subyacente de 3.8% a 3.9% para ese trimestre y de 3.5% a 3.6% para el cuarto.
La inflación subyacente tiene la mayor ponderación dentro del Índice Nacional de Precios al Consumidor y determina la trayectoria de la inflación general en el mediano y largo plazo; por segundo comunicado consecutivo, Banxico previó que la inflación llegará a la meta de 3% hasta el cuarto trimestre de 2027.
La Bolsa Mexicana de Valores retrocedió 0.02%
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 0.02% respecto a la sesión previa, que es equivalente a 12.56 puntos, por lo que el índice S&P/BMV IPC cerró en 64,264.16 unidades.
Al interior, resaltaron las pérdidas de las emisoras: Bolsa Mexicana de Valores (-2.19%), Cemex (-1.63%), Banregio (-1.48%), Banorte (-1.01%) y Quálitas (-1.01%).
En Estados Unidos, el Nasdaq Composite mostró un ligero avance de 0.01%, mientras que el Dow Jones registró una caída de 0.31%, cerrando en su menor nivel desde el 12 de junio.
Por su parte, el S&P 500 mostró una ligera caída de 0.02%, también ligando 3 sesiones de pérdidas. Al interior, resaltaron las caídas de los sectores: servicios básicos (-1.02%), materiales (-1.01%) y consumo básico (-0.97%).
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