El peso mexicano cerró la jornada con una depreciación de 0.99%, equivalente a 18.3 centavos frente al dólar, luego de que el Banco de México (Banxico) anunciara un nuevo recorte a la tasa de interés de referencia. Con este movimiento, el tipo de cambio interbancario terminó en 18.7499 pesos por dólar, de acuerdo con información del banco central.

En un análisis, Banco BASE atribuyó la caída de la moneda mexicana a la decisión de la Junta de Gobierno de Banxico de reducir en 25 puntos base la tasa de interés, para dejarla en 6.25%, su menor nivel desde febrero de 2022.

El ajuste redujo el diferencial respecto a la tasa de política monetaria de la Reserva Federal (en la parte alta de su rango) a 225 puntos base, un nuevo mínimo histórico.

Esta reducción del diferencial disminuye el atractivo de las operaciones de carry trade y aumenta el riesgo de depreciaciones del peso mexicano, explicó Banco BASE.

Tras la decisión, la tasa de interés real ex ante se ubicó en 2.22%, su nivel más bajo desde mayo de 2022, dentro del rango de neutralidad de la política monetaria, establecido entre 1.8% y 3.6%.

El análisis destacó que la postura monetaria acumula 14 meses en zona de neutralidad, lo que significa que la tasa de interés en su nivel actual no está combatiendo activamente las presiones inflacionarias, situación que vuelve improbable que la inflación regrese al objetivo de 3%.

Otro elemento que destacó de la decisión fue la división al interior de la Junta de Gobierno, ya que solamente tres de sus cinco integrantes votaron a favor del recorte, en línea con los comentarios incluidos en las minutas correspondientes al anuncio de política monetaria de septiembre.

Por otra parte, Banco BASE resaltó el mensaje de la guía prospectiva de Banxico, en la que la Junta de Gobierno considera apropiado mantener la tasa de interés sin cambios durante un periodo prolongado. Esta señal eleva la probabilidad de que el banco central conserve el nivel de 6.25% durante la primera mitad de 2027.

En materia de inflación, Banxico revisó al alza sus pronósticos para el cuarto trimestre de 2026. La estimación para la inflación subyacente pasó de un promedio de 3.6% a 3.7%, mientras que la correspondiente a la inflación general aumentó de 3.5% a 3.7%.

Pese a estos ajustes, el banco central mantuvo sin cambios sus proyecciones para los siguientes trimestres y continúa anticipando que la inflación general convergerá al objetivo de 3% en el cuarto trimestre de 2027.

A la presión sobre el peso también se sumó el entorno de aversión al riesgo en los mercados de capitales de Estados Unidos, donde los principales índices registraron pérdidas, generando nerviosismo en el resto de los mercados financieros. Los retrocesos fueron encabezados por el sector tecnológico, ante las preocupaciones sobre el futuro de las inversiones en inteligencia artificial.

A este escenario se incorporaron las victorias demócratas en las elecciones intermedias, particularmente en estados como Texas y Georgia, que elevaron el riesgo de mayores restricciones a la construcción de centros de datos.

Además, los resultados trimestrales de Qualcomm, empresa especializada en semiconductores para dispositivos móviles, mostraron una caída anual de 8% en sus ingresos, que sumaron 10,322 millones de dólares. Destacó la contracción de 26% en las ventas de chips para teléfonos inteligentes, que quedaron por debajo de las expectativas del mercado.

La Bolsa Mexicana de Valores ganó 0.38%

En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ganó 0.38% respecto a la sesión previa, que es equivalente a 267.76 puntos, por lo que el índice S&P/BMV IPC cerró en 71,087.56 unidades.

Al interior, resaltaron las ganancias de las emisoras: Chedraui (+7.39%), Bimbo (+3.42%), Kimberly-Clark (+2.95%), Bolsa Mexicana de Valores (+2.74%) y Banorte (+2.34%).

En Estados Unidos, el Dow Jones registró una pérdida de 3.44%, la mayor desde el 4 de abril, el segundo día después de que Trump anunciara los aranceles recíprocos, día que se conoce como “Liberation Day”.

En tanto, el Nasdaq Composite mostró un retroceso de 5.52%.

Por su parte, el S&P 500 cayó 4.35%, también la mayor desde el 4 de abril. Al interior, todos los sectores registraron pérdidas en la sesión, destacando: tecnologías de la información (-7.30%), industrial (-4.12%), consumo discrecional (-3.75%) y energía (-2.81%).

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