El peso mexicano se depreció 0.33%, equivalente a 5.9 centavos, y el tipo de cambio interbancario se ubicó en 18.0315 pesos por dólar, de acuerdo con información del Banco de México (Banxico).
La depreciación del peso ocurrió a la par de un fortalecimiento de 0.28% del dólar estadounidense, de acuerdo con su índice ponderado.
Durante la sesión, el peso mexicano recortó momentáneamente su caída, impulsado por el avance del peso colombiano, luego de que el gobierno de Colombia eliminara el límite de 30% a las inversiones en el exterior de los fondos privados de pensiones.
La medida revirtió una regulación aprobada en abril durante el gobierno de Gustavo Petro, que obligaba a los fondos de pensiones a reducir gradualmente su exposición a activos extranjeros hasta 30%.
Actualmente, cerca de 48% de los portafolios se encuentra invertido en el exterior y el cumplimiento de la regulación habría requerido la repatriación de más de 100 billones de pesos colombianos, equivalentes a cerca de 30.9 mil millones de dólares.
La eliminación del límite permite a los fondos mantener una mayor diversificación internacional y evita una repatriación forzada de capitales que podía generar distorsiones en los precios de los activos financieros colombianos.
Banco BASE explicó que el movimiento del peso colombiano favoreció al peso mexicano, debido a la liquidez del mercado cambiario mexicano, que opera las 24 horas, por lo que inversionistas internacionales utilizan al peso mexicano para tomar o cubrir posiciones relacionadas con otras divisas latinoamericanas de menor liquidez, entre ellas el peso colombiano.
El avance del dólar se debió, por su parte, a que las materias primas de energía terminaron la sesión con ganancias casi generalizadas, impulsadas por una mayor aversión al riesgo en torno al conflicto en Medio Oriente, tras la noticia de que Irán sigue atacando buques petroleros que circulan por el estrecho de Ormuz.
Este miércoles también se publicaron las minutas de la Reserva Federal de la decisión del 16 de septiembre, que mostraron una postura restrictiva entre los miembros del banco central.
Los 19 funcionarios respaldaron el incremento de 25 puntos base, que llevó el rango de la tasa de fondos federales a 3.75%-4.00%, con varios señalando que el aumento era necesario para contener el riesgo de mayores presiones inflacionarias.
Asimismo, la mayoría consideró que otro incremento de la tasa probablemente sería apropiado antes de que termine el año, mientras que varios funcionarios señalaron que, antes de la decisión de septiembre, la postura monetaria no era restrictiva o era solamente ligeramente restrictiva.
Las minutas también mostraron que varios participantes observaron un mayor dinamismo de la actividad económica.
Los funcionarios también discutieron las condiciones financieras y señalaron que, a pesar del incremento reciente en las tasas de los instrumentos del Tesoro de mayor plazo, estas continuaban siendo favorables para el crecimiento económico, debido al avance de los mercados accionarios y a que los diferenciales de los bonos corporativos se mantenían estrechos.
Esto implica que el aumento de las tasas de largo plazo no ha generado un endurecimiento suficiente de las condiciones financieras para frenar significativamente la actividad económica. Sin embargo, se mantiene la expectativa de que la inflación permanecerá más tiempo por encima del objetivo, lo que respalda la posibilidad de incrementos adicionales en la tasa de interés.
Por su parte, la Fed de Nueva York publicó su encuesta de expectativas de los consumidores al mes de septiembre, la cual mostró una expectativa de inflación a un año en 3.90%, aumentando desde el 3.58% observado en agosto.
La expectativa se ubicó por encima de la del mercado, de 3.64%, y alcanzó su mayor nivel desde mayo de 2023.
El incremento se debe a la expectativa de mayores precios en un año de gasolina, alimentos, cuidados médicos y renta de vivienda. En gasolina, la expectativa pasó de 4.61% a 4.80%; en alimentos, de 5.30% a 5.48%; en cuidados médicos, de 9.13% a 9.22%, y en renta de vivienda, de 6.58% a 6.76%.
En cuanto a la expectativa de inflación a tres años, subió de 3.19% a 3.25% en septiembre.
La Bolsa Mexicana de Valores perdió 1.01%
En el mercado accionario, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) retrocedió 1.01% respecto a la sesión previa, que es equivalente a 659.13 puntos, por lo que el índice S&P/BMV IPC cerró en 64,653.33 unidades.
Al interior, resaltaron las pérdidas de las emisoras: Grupo Aeroportuario del Pacífico (-4.17%), Grupo Aeroportuario del Sureste (-4.14%), Cemex (-3.40%), Grupo Aeroportuario del Centro (-3.29%) y Volaris (-2.37%).
En Estados Unidos, el Dow Jones registró una caída de 0.66%, luego de 4 sesiones de avances. El Nasdaq Composite mostró una pérdida de 0.22%, cortando una racha de 5 sesiones de avances. Por su parte, el S&P 500 cayó 0.22%. Al interior, resaltaron las pérdidas de los sectores: industrial (-2.14%), materiales (-1.53%) e inmobiliario (-1.35%).
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