El peso mexicano cerró la semana con una depreciación de 1.36%, equivalente a 24.7 centavos, con lo que hiló cinco semanas consecutivas de pérdidas y acumuló una caída de 9%, equivalente a 1 peso y 52 centavos, en ese periodo.
Este viernes, la moneda nacional perdió 1.15% o 20.8 centavos, con lo que el tipo de cambio cerró en 18.4111 unidades por dólar, según datos oficiales del Banco de México (Banxico).
Banco BASE señaló que la depreciación semanal de la moneda nacional se debió principalmente a la publicación de las minutas de política monetaria de Banxico, correspondientes al anuncio del 24 de septiembre, en las que se identificaron señales sobre la posibilidad de nuevos recortes a la tasa de interés.
De acuerdo con el análisis de la institución financiera, al menos tres integrantes de la Junta de Gobierno de Banxico dejaron abierta la posibilidad de reducir la tasa de referencia. Dos de ellos expresaron esta opción de manera explícita: uno señaló que se podría evaluar una disminución puntual, mientras que otro indicó que podría discutirse la conveniencia de realizar un ajuste fino a la baja de la tasa.
El tercer integrante sostuvo que las decisiones deberán tomarse reunión tras reunión, una postura que también refleja disposición a efectuar recortes, aunque con menor contundencia en su comunicación.
Cabe recordar que la Junta de Gobierno está integrada por cuatro subgobernadores y un gobernador, y que se requieren únicamente tres votos para decidir cambios en la postura de política monetaria.
Banco BASE también destacó que las minutas reflejan una menor importancia atribuida al diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos. Los mismos tres integrantes de la Junta de Gobierno puntualizaron que el país se encuentra en una fase distinta del ciclo económico respecto a Estados Unidos, por lo que la política monetaria mexicana no necesariamente seguirá los pasos de la Reserva Federal (Fed).
En este contexto, desde que la Fed incrementó su tasa de interés en 25 puntos base el 16 de septiembre, el peso mexicano ha acumulado una depreciación de 7.52%, con lo que se convirtió en la divisa que más terreno ha perdido frente al dólar.
La posibilidad de que Banxico recorte nuevamente la tasa de interés también se presenta en un entorno de riesgos al alza para la inflación. El jueves se publicó el dato de inflación al consumidor correspondiente a septiembre, que se ubicó en 3.45% anual y aceleró por segundo mes consecutivo, después de alcanzar en julio un mínimo de 3.12% anual, nivel no observado desde mayo de 2020.
El repunte de la inflación general respondió a la aceleración de la inflación no subyacente, que se ubicó en 2.45% anual, de acuerdo con la información proporcionada por Banco BASE.
La institución financiera explicó que el principal factor por el que la inflación general se ha mantenido por debajo de 4% es el comportamiento de la inflación no subyacente. Aunque este periodo también ha coincidido con una desaceleración de la inflación subyacente, el proceso ha sido lento y este componente continúa en niveles elevados.
A su vez, los riesgos para la inflación no subyacente se encuentran sesgados al alza. Un repunte de este rubro podría provocar que la inflación general se acelere hacia 4% anual. Además, la reciente depreciación del peso dificultará que la inflación general regrese pronto al objetivo de 3.0% del Banco de México.
Otro factor que ha incidido en el comportamiento de la moneda nacional es la expectativa de que continúe reduciéndose el diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos, lo que ha propiciado el desmantelamiento de posiciones de carry trade, estrategia que busca obtener rendimientos mediante las diferencias entre las tasas de interés de distintas economías.
Banco BASE indicó que este movimiento se ha reflejado en el mercado de futuros de Chicago. Durante la semana comprendida entre el miércoles 30 de septiembre y el martes 6 de octubre, las posiciones especulativas netas que apostaban por una apreciación del peso disminuyeron 79.58%, equivalente a 41,701 contratos.
Con esta reducción, las posiciones se ubicaron en 10,701 contratos, cada uno equivalente a 500 mil pesos, su nivel más bajo desde el 28 de enero de 2025. Además, sumaron cuatro semanas consecutivas a la baja, con una disminución acumulada de 88.70%, equivalente a 84,031 contratos, durante ese periodo.
En comparación con el 15 de septiembre, previo al anuncio de la Reserva Federal, las posiciones a favor del peso acumularon una reducción de 87.81%, equivalente a 77,081 contratos. En lo que va del año, la disminución alcanzó 89.94%, es decir, 95,665 contratos.
Pese a la depreciación reciente, Banco BASE mantiene su expectativa de un tipo de cambio promedio de 18.20 pesos por dólar para el último trimestre del año. Sin embargo, la institución no descarta que la cotización cierre 2026 alrededor de 18.50 pesos por dólar.
Por otro lado, el dólar estadounidense registró un fortalecimiento semanal de 0.31%, de acuerdo con su índice ponderado. La divisa acumuló cuatro semanas consecutivas de avances y alcanzó un nivel máximo no observado desde la última semana de junio.
ja





