El peso mexicano registró una depreciación semanal de 0.01%, con lo que el tipo de cambio interbancario concluyó en 17.4779 pesos por dólar, de acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico). En la sesión de este viernes, la divisa nacional avanzó 0.39%, equivalente a 6.7 centavos, frente al dólar.
De acuerdo con Banco BASE, aunque el tipo de cambio terminó la semana prácticamente sin variaciones, durante los últimos días se observaron presiones alcistas que llevaron de manera temporal a la paridad a superar la resistencia de 17.60 pesos por dólar.
La institución financiera señaló que los riesgos de depreciación para el peso mexicano continúan incrementándose, debido a que persiste el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Durante la semana, Donald Trump afirmó en la cumbre de la OTAN en Turquía que las conversaciones con Irán podrían continuar, aunque las calificó como una pérdida de tiempo. Además, sostuvo que, desde su perspectiva, el acuerdo de cese al fuego había concluido.
A ello se sumó la confirmación por parte del ejército de Estados Unidos de diversos ataques en Irán, como respuesta a bombardeos contra buques comerciales que transitaban por el estrecho de Ormuz.
Al cierre de la semana, Donald Trump reiteró que el cese al fuego con Irán había terminado.
El escalamiento del conflicto también impulsó los precios de algunos energéticos en el mercado internacional de materias primas. El petróleo WTI terminó la semana con un incremento de 4.22%, para ubicarse alrededor de 71.58 dólares por barril, mientras que el precio del gas natural en Europa avanzó 7.27% durante el mismo periodo.
Como consecuencia del alza en los precios de los energéticos, el mercado comenzó a descontar un aumento de 25 puntos base en la tasa de interés de la Reserva Federal para el próximo 28 de octubre. Esta expectativa responde principalmente al repunte del petróleo tras el fin del cese al fuego entre Estados Unidos e Irán.
No obstante, Banco BASE indicó que también existen otros factores que podrían ejercer presión para que la Reserva Federal eleve su tasa de interés.
Además del entorno internacional, el peso mexicano enfrenta riesgos derivados de una mayor aversión hacia los activos mexicanos, ante la incertidumbre sobre el futuro de la relación comercial entre México y Estados Unidos.
En ese contexto, el lunes de esta semana Toyota anunció una inversión por 3,600 millones de dólares para trasladar, en un plazo de cuatro años, la producción de la camioneta Tacoma desde su planta en Baja California hacia San Antonio, Texas. La empresa precisó que la planta ubicada en Guanajuato continuará fabricando ese modelo.
Banco BASE destacó que el anuncio ocurrió pocos días después de que Estados Unidos decidiera, el 1 de julio, realizar una revisión del T-MEC en lugar de renovar el acuerdo. Señaló que, si otras armadoras replicaran esta estrategia, el impacto podría reflejarse en menores exportaciones automotrices en el largo plazo.
Por otra parte, el mercado también podría comenzar a incorporar expectativas sobre futuros recortes en la tasa de interés del Banco de México.
El jueves se dio a conocer la minuta de la decisión de política monetaria correspondiente al 25 de junio, en la que integrantes de la Junta de Gobierno coincidieron en la necesidad de mantener sin cambios la tasa de referencia, al considerar que ello seguirá favoreciendo la convergencia sostenida de la inflación hacia el objetivo de 3.0%.
Sin embargo, también señalaron que en México persisten condiciones de holgura económica. Asimismo, dos integrantes dejaron entrever que el siguiente movimiento de la tasa de referencia podría ser a la baja.
Por un lado, uno de los miembros planteó mantener la postura monetaria actual durante un periodo determinado. Otro consideró necesario esperar para evaluar si el nivel alcanzado por la política monetaria resulta suficiente durante un lapso de nueve meses, al advertir que cualquier relajamiento adicional requerirá evidencia contundente de una convergencia sostenida de la inflación.
Banco BASE subrayó que ese horizonte temporal concluiría en abril de 2027, por lo que la primera quincena de mayo del próximo año se perfilaría como la siguiente ventana para un posible ajuste en la tasa objetivo.





