La tercera ronda de negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), realizada la semana pasada en la Ciudad de México, concluyó con un balance positivo y dejó una de las señales más importantes desde el inicio del proceso: pese a las políticas comerciales impulsadas por el gobierno estadounidense, el acuerdo continúa vigente y ambas naciones mantienen el compromiso de fortalecerlo.

La mejor muestra fue la declaración conjunta que los dos gobiernos publicaron el jueves pasado al término de las conversaciones, en la que confirmaron avances en temas estratégicos y refrendaron su intención de reforzar la competitividad de América del Norte.

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Según un reporte de Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), el comunicado difundido de manera conjunta por la Secretaría de Economía de México y la oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR en inglés) representa un mensaje de certidumbre para los mercados, ya que demuestra que la revisión del Tratado transcurre mediante el diálogo institucional y la cooperación política, sin poner en riesgo la continuidad del acuerdo comercial.

En la tercera ronda, ambos países reportaron avances en asuntos considerados prioritarios para la revisión del T-MEC, entre ellos reglas de origen, industria automotriz, acero y aluminio, agricultura, seguridad económica, comercio digital, sistemas de pago y temas laborales.

A decir de GCMA, uno de los aspectos más relevantes es que la agricultura permaneció entre los ejes centrales de la negociación, lo que confirma el peso estratégico del comercio agroalimentario dentro de la relación bilateral.

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El organismo recordó que México abastece durante los 365 días del año al mercado estadounidense con frutas, hortalizas, cerveza, tequila, ganado y otros alimentos, mientras Estados Unidos continúa como el principal proveedor de granos, oleaginosas, carne de cerdo, carne de ave, productos lácteos e insumos destinados a la producción pecuaria nacional.

El análisis explica que la declaración conjunta ofreció mayor confianza a productores, exportadores e inversionistas, ya que refleja una relación institucional sólida entre ambos gobiernos y reduce la incertidumbre sobre el futuro del T-MEC.

Aunque la revisión aún no concluye ni existen modificaciones definitivas, el hecho de que las dos administraciones informaran de manera conjunta los avances constituye una señal favorable para quienes participan en el comercio regional.

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GCMA también considera que las negociaciones apuntan al fortalecimiento del T-MEC y no a su debilitamiento, en la medida en que la competitividad regional dependerá de mantener reglas claras y profundizar la integración productiva entre los tres países.

En un escenario marcado por la reconfiguración de las cadenas globales de suministro, el T-MEC tiene la oportunidad de consolidarse como la plataforma más competitiva para atraer inversiones, impulsar el fenómeno de relocalización de empresas (nearshoring) y fortalecer la producción regional frente a economías asiáticas.

Como conclusión, GCMA afirma que el principal resultado de esta tercera ronda fue el fortalecimiento del diálogo político y técnico entre México y Estados Unidos.

GC