La Secretaría de Economía aclaró que únicamente 11 fabricantes de vehículos ligeros con instalaciones productivas en México podrán importar partes y componentes para el ensamble de automóviles con arancel exento, mediante la fracción arancelaria 9803.00.01, conforme al decreto publicado el 13 de octubre.
La dependencia hizo esta precisión ante las diversas interpretaciones que generó la publicación del decreto que reduce temporalmente el impuesto general de importación aplicable a esa fracción arancelaria.
En una tarjeta informativa, sostuvo que la medida no facilitará estas importaciones a empresas que carezcan de instalaciones productivas en el país ni el acceso de vehículos procedentes de naciones con las que México no tiene un tratado comercial.
Abundó que, para acceder al beneficio, los fabricantes deberán contar con autorización de depósito fiscal para ensamble y fabricación de vehículos, conforme a la Ley Aduanera, y cumplir los lineamientos que emitirá la Secretaría de Economía. Además, las importaciones estarán sujetas a un permiso previo de la dependencia para verificar que se cumplan los requisitos establecidos.
Los lineamientos también contemplarán mecanismos de control a cargo del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
Entre las obligaciones previstas, las empresas deberán informar los números de identificación vehicular de las unidades ensambladas con las partes y componentes importados, así como proporcionar información que permita conocer la trazabilidad de esos insumos.
La dependencia detalló que los fabricantes deberán cumplir con volúmenes mínimos de producción de vehículos completos en México y sujetarse a límites de importación de componentes en proporción a dicha producción.
De acuerdo con la Secretaría, solo un alto nivel de producción de automóviles mediante procesos completos dará derecho a importar partes para el ensamble bajo los esquemas SKD y CKD, con el objetivo de incrementar paulatinamente el contenido local.
El decreto tendrá una vigencia de cinco años, periodo que la dependencia considera razonable para que las operaciones de ensamble avancen hacia procesos productivos más complejos y aumenten el contenido nacional.
La Secretaría de Economía explicó que la medida forma parte de una estrategia para preservar las capacidades productivas de la industria automotriz, proteger los empleos y fortalecer la competitividad de México como destino de inversión.
Igualmente, busca atraer líneas de producción de otros países y reducir la importación de vehículos completos procedentes de naciones sin tratado comercial.
Como ejemplo de esta estrategia, la dependencia recordó el anuncio realizado por la presidenta de México en mayo de este año sobre la relocalización de dos líneas de producción de General Motors de China a México. Según lo informado entonces, ambas comenzarían mediante operaciones de ensamble y agregarían contenido local de manera gradual.
La dependencia destacó que el uso de la fracción arancelaria 9803.00.01 ha sido limitado. En 2025, las importaciones realizadas bajo ese código representaron 0.01% del total de las importaciones automotrices.
Con estas precisiones, la Secretaría sostuvo que el decreto busca fortalecer la cadena de proveeduría automotriz en México y no facilitar la importación de partes para el ensamble de vehículos por parte de empresas sin instalaciones productivas en el país y sin agregar valor.
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