Ante el inicio del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) afirmó que la certidumbre del acuerdo no depende de declaraciones políticas de corto plazo, sino de las reglas establecidas desde su diseño original para dar estabilidad a la región de América del Norte.

El organismo empresarial sostuvo que el T-MEC fue estructurado para evitar decisiones abruptas y que su funcionamiento está basado en mecanismos previamente acordados entre los tres países.

En ese sentido, señaló que el tratado contempla una revisión a los seis años y que, en caso de no confirmarse una prórroga en ese momento, se abre una etapa de revisiones anuales sin que ello implique su terminación inmediata.

Con ello, la Confederación apuntó que el acuerdo no pierde vigencia en el corto plazo, al afirmar que el T-MEC “no termina hoy ni mañana” y que seguirá vigente por un horizonte de 10 años más bajo el esquema previsto en su propio diseño.

El organismo añadió que la certidumbre del tratado está sustentada en reglas, plazos y mecanismos que fueron negociados desde el origen del acuerdo, por lo que su aplicación no depende de decisiones discrecionales de una administración en particular.

Asimismo, precisó que cualquier modificación sustantiva al T-MEC que implique cambios a compromisos, obligaciones o capítulos deberá seguir los procedimientos internos de cada país, lo que incluye la aprobación de los congresos de México y Estados Unidos, así como del Parlamento de Canadá.

La Concanaco Servytur señaló además que el propio tratado contempla espacios para discutir ajustes operativos o mejoras en su implementación a través de la Comisión de Libre Comercio, aunque subrayó que los cambios de fondo no pueden aplicarse de manera unilateral.

En ese contexto, recordó que el T-MEC cuenta con mecanismos de solución de controversias, consultas y paneles, así como con la posibilidad de suspensión de beneficios en caso de incumplimientos, instrumentos que forman parte del marco institucional del acuerdo.

La organización empresarial añadió que México cuenta con herramientas para responder ante medidas que considere contrarias a lo pactado, mediante estos mecanismos de defensa previstos en el propio tratado.

Finalmente, la Concanaco respaldó la postura del Gobierno federal de no responder con represalias inmediatas, aunque señaló que esa prudencia debe acompañarse de una estrategia firme de defensa de los intereses nacionales, y reiteró su disposición a acompañar al sector público en el proceso de revisión del T-MEC junto con la presidenta Claudia Sheinbaum y el equipo negociador mexicano.

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