México se mantuvo como el mercado que atrajo el mayor volumen de inversión de capital de riesgo en América Latina durante el segundo trimestre de 2026, pese a que los recursos captados disminuyeron respecto al periodo previo, de acuerdo con el estudio Venture Pulse Q2 2026, elaborado por KPMG.

El informe precisa que de abril a junio, las empresas mexicanas recibieron 440.8 millones de dólares de inversión de capital de riesgo, frente a los 461 millones de dólares registrados en el primer trimestre de 2026.

La reducción en el monto captado ocurrió en un mercado donde los inversionistas están siendo más selectivos, aunque KPMG señala que la actividad de capital de riesgo en México se mantiene sólida.

Bajo estas condiciones, el financiamiento se concentra en empresas con modelos de negocio sólidos, propuestas de valor diferenciadas y perspectivas claras de crecimiento. En México, sectores como fintech, insurtech, salud digital y soluciones basadas en inteligencia artificial continúan concentrando oportunidades para atraer capital.

Este comportamiento forma parte de un repunte más amplio del capital de riesgo a nivel mundial. Durante el segundo trimestre de 2026 se movilizaron 227.4 mil millones de dólares a través de 8,440 operaciones, uno de los trimestres más sólidos en la historia de este mercado.

El dinamismo registrado entre abril y junio llevó la inversión global acumulada en el primer semestre a 560.4 mil millones de dólares, su nivel más alto de los últimos cinco años y únicamente por debajo del récord registrado en 2021.

Dentro de este desempeño global, las Américas concentraron 150 mil millones de dólares en inversión de capital de riesgo durante el segundo trimestre, impulsadas principalmente por la actividad en Estados Unidos y por el interés de los inversionistas en compañías de tecnología e inteligencia artificial.

Cabe mencionar que la inteligencia artificial se mantiene como el principal motor de la inversión de capital de riesgo a escala global. Durante el trimestre se concretaron numerosas rondas de financiamiento superiores a 1,000 millones de dólares, algunas de ellas entre las más grandes de la historia reciente.

De acuerdo con KPMG, el interés por la inteligencia artificial responde al potencial de esta tecnología para acelerar la productividad, crear nuevos modelos de negocio y transformar industrias. Junto con este sector, las empresas de tecnología de defensa, salud digital, biotecnología y fintech también continúan atrayendo capital.

Para México, el escenario representa una oportunidad para las compañías que logren combinar innovación, eficiencia operativa y expansión, señaló Guillermo Goñi, socio de Deal Advisory & Strategy de KPMG México.

“Los resultados reflejan que el mercado está entrando en una etapa de mayor sofisticación, en la que la capacidad de generar valor sostenible tiene más peso que las expectativas de crecimiento por sí solas.

Para México, esto representa una oportunidad importante, ya que las compañías que logren combinar innovación, eficiencia operativa y expansión estarán mejor posicionadas para atraer capital en los próximos años”, afirmó.

De cara a la segunda mitad de 2026, KPMG prevé que la inteligencia artificial continúe como el principal impulsor del capital de riesgo, a medida que su adopción se extienda hacia nuevos sectores, industrias y aplicaciones.

El estudio también señala perspectivas favorables para las industrias fintech, de salud y biotecnología, debido a la demanda de soluciones orientadas a fortalecer la inclusión financiera, optimizar la atención médica y acelerar el desarrollo científico y tecnológico.

A lo anterior se suma una expectativa de mayor inversión en tecnología de defensa ante las tensiones geopolíticas y la prioridad de fortalecer capacidades estratégicas nacionales.

En América Latina, el ecosistema emprendedor continúa adaptándose a un mercado más disciplinado, donde los inversionistas priorizan organizaciones con modelos de negocio sostenibles, capacidad de expansión y propuestas de valor claramente diferenciadas.

“La siguiente etapa de crecimiento del capital de riesgo dependerá no solo del avance tecnológico, sino también de la capacidad de las empresas para convertir la innovación en resultados de negocio tangibles.

En México y América Latina existe una oportunidad relevante para consolidar compañías capaces de competir en mercados internacionales, particularmente en sectores en los que la tecnología está transformando industrias completas y generando nuevas fuentes de valor”, puntualizó Goñi.

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