México defenderá que los cambios que se planteen a las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no eleven los costos para las empresas ni afecten la actividad industrial, aseguró el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, al adelantar que ese será uno de los temas centrales de la reunión ministerial prevista para el próximo 20 de julio, en el marco de la revisión del acuerdo comercial.

Durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, el funcionario explicó que la tendencia de la revisión será aumentar el contenido regional de los productos para mantener el acceso libre de aranceles previsto en el T-MEC; sin embargo, subrayó que la posición de México será evitar que esos cambios reduzcan la competitividad de las empresas instaladas en el país.

“La tendencia general respecto a reglas de origen es que para que tú tengas no arancel o el arancel más bajo respecto a otros, sobre todo lo primero, no arancel, necesitas tener más contenido de la región Norteamérica. Esa va a ser la tendencia”, señaló.

Ante ese escenario, afirmó que México buscará que cualquier ajuste a las reglas de origen no se traduzca en mayores costos ni en nuevas dificultades para las empresas, por lo que la negociación se llevará a cabo revisando el impacto en cada actividad productiva.

“Si cuidamos sector por sector que esa modificación no significa nuevos costos o dificultades para las empresas, que nosotros siempre lo ponemos sobre la mesa cuando las hay, cuando hay esas dificultades, si cuidamos eso puede ser algo favorable”, afirmó.

El secretario añadió que, si los cambios se implementan sin generar cargas adicionales para la industria, podrían traducirse en una mayor producción regional de insumos y bienes terminados, lo que abriría oportunidades para proveedores establecidos en México.

“¿Quién va a producir todos esos bienes intermedios o bienes terminados que ahora serán requeridos por las reglas de origen? Bueno, pues una parte las tendremos que producir nosotros”, comentó.

No obstante, puntualizó que ese escenario dependerá de que las modificaciones no sean excesivas ni comprometan la operación de las actividades industriales en México.

“Como tendencia general puede ser algo que también tenga su efecto positivo, siempre y cuando no sea excesivo o no pongan en entredicho algunas actividades industriales de México”, dijo.

Industria automotriz ya contemplaba la revisión del T-MEC

Al responder sobre el impacto que podrían tener las revisiones anuales del tratado en las inversiones de largo plazo del sector automotriz, Ebrard sostuvo que la industria ya conocía desde la firma del actual T-MEC que el acuerdo incorporaba mecanismos periódicos de revisión, por lo que el proceso forma parte del marco bajo el cual las empresas toman sus decisiones de inversión.

“Toda la industria sabe, desde que se firmó el actual tratado, que hay procesos de revisión previstos, no es algo ajeno, nuevo, que nos dimos cuenta ayer. De hecho, está previsto para este año una revisión”, explicó.

Señaló que el anuncio realizado por Estados Unidos de mantener la vigencia del tratado hasta 2036 disipa parte de la incertidumbre que existía entre inversionistas y empresas, luego de las especulaciones sobre un eventual retiro de ese país del acuerdo o incluso sobre la posibilidad de dividir el T-MEC en tratados bilaterales.

“El hecho de que tengas la vigencia del tratado es un mensaje muy bueno, porque eso puede ser una duda, si va a seguir así o en efecto ya Estados Unidos iba a plantear otra cosa”, indicó.

Añadió que la confirmación de revisiones anuales dentro de un tratado vigente proporciona un elemento adicional de certidumbre para las inversiones, incluidas las del sector automotriz.

“Pienso que el día de ayer ya se disipa mucho de esas dudas y ya queda claro que vamos a estar en esta revisión anual con esa vigencia. Eso ya te da un elemento más bien de certidumbre respecto a todas esas dudas que teníamos”, concluyó.

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