El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, señaló que el objetivo de México en las conversaciones con Estados Unidos en el marco de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) de 2026 es tener claridad sobre los temas que se revisarán cada año, a fin de reducir la incertidumbre.
Durante su comparecencia ante las Comisiones Unidas de Economía, Comercio y Competitividad y de Economía Social y Fomento al Cooperativismo de la Cámara de Diputados, el funcionario explicó que el gobierno mexicano busca abordar la mayor cantidad posible de asuntos durante este año para definir los temas que serán objeto de revisión en los siguientes periodos.
“El objetivo del cierre de este año es tener una claridad de qué es lo que vamos a revisar cada año. ¿Para qué? Para reducir la incertidumbre“, señaló el secretario, quien consideró que la cuarta ronda de conversaciones con Estados Unidos se concentraría principalmente en ese propósito.
En ese sentido, abundó que México busca que las revisiones del tratado sean lo más predecibles posible, aunque reconoció que no todos los resultados dependen del gobierno mexicano.
Aún y con lo anterior, el funcionario defendió la continuidad del T-MEC, al que consideró un avance para México frente al proteccionismo comercial de Estados Unidos. Como parte de su argumento, señaló que otros tratados de libre comercio de ese país están en tela de juicio o enfrentan aranceles generales. En contraste, el acuerdo comercial con México y Canadá continúa vigente.
En cuanto a la duración del acuerdo, Ebrard recordó que México solicitó extender su vigencia por 16 años, propuesta que, dijo, también planteó Canadá; sin embargo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no aceptó la petición.
No obstante, el tratado mantiene su vigencia durante los 10 años restantes (hasta 2036), período en el que se realizarán revisiones anuales para intentar alcanzar un nuevo acuerdo de renovación por 16 años
“Yo creo que es un gran logro“, afirmó el secretario al referirse a esa perspectiva de vigencia.
Ebrard también explicó que el T-MEC no se limita a los aranceles, sino que regula diversas materias de la relación entre México y Estados Unidos, por lo que consideró importante mantenerlo.
Como parte de los avances previos a las conversaciones actuales, Ebrard afirmó que México resolvió 90% de las preocupaciones planteadas por Estados Unidos antes de la revisión del tratado.
Explicó que el gobierno mexicano solicitó conocer esos señalamientos, incluidos en un reporte de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) enviado al Congreso estadounidense y publicado en mayo de 2025.
Según el secretario, atender esas preocupaciones tuvo como propósito evitar que se convirtieran en argumentos adicionales contra México durante las conversaciones posteriores, incluidas las rondas de junio y las que se desarrollan actualmente.
En materia arancelaria, Ebrard señaló que México busca que los gravámenes aplicados por Estados Unidos a la industria automotriz se alineen en una tasa de 15%, con descuentos relacionados con la producción regional. Explicó que, tras la imposición de aranceles de 25%, el gobierno mexicano sostuvo reuniones para establecer un mecanismo que permita descontar parte del gravamen en función de lo que se produce en América del Norte.
El funcionario afirmó que ese mecanismo ya se aplica y que el pago promedio de aranceles automotrices es inferior a 10%. Asimismo, sostuvo que el arancel efectivo promedio de los productos mexicanos exportados a Estados Unidos se ubica en 3%. La meta de México, añadió, es avanzar hacia una tasa alineada de 15%, manteniendo los descuentos por la producción regional.
Finalmente, el secretario rechazó que la relación comercial con Estados Unidos quede condicionada a cuestiones de seguridad, al considerar que ambos asuntos deben tratarse por separado. Argumentó que vincularlos podría debilitar la posición negociadora de México y recordó que el país ha procurado abordar los distintos temas de la relación bilateral en mesas separadas.





