La Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) está subestimando los riesgos que enfrenta la inflación, afirmó Estudios Económicos Banamex al analizar la minuta correspondiente a la decisión de política monetaria de junio, en la que el banco central mantuvo por unanimidad la tasa de interés objetivo en 6.50%.
En una nota oportuna, analistas del banco señalaron que el documento conserva un tono similar al de la reunión previa y refleja una postura que calificó como “neutral”. Sin embargo, sostuvieron que la mayoría de los integrantes de la Junta sobreestima las condiciones de holgura de la economía para justificar la postura monetaria vigente, al anticipar que éstas se ampliarán durante el horizonte de pronóstico.
Desde su perspectiva, Banamex consideró que los miembros del órgano de gobierno desestiman un entorno inflacionario complejo, ya que la disminución de la inflación general respondió principalmente al componente no subyacente, que suele ser más volátil, mientras que las expectativas de inflación permanecen por encima de la meta permanente de 3%.
Añadió que a ello se suma un diferencial de tasas en mínimos históricos, en un contexto en el que diversos bancos centrales han adoptado posturas monetarias más restrictivas.
A pesar de estas observaciones, Banamex confirmó su escenario base de que la tasa de referencia permanecerá en 6.50% durante el resto de 2026 y a lo largo de 2027.
No obstante, advirtió que, debido al sesgo acomodaticio que percibe en la mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno, existe una mayor probabilidad de que el siguiente movimiento de política monetaria sea un recorte, sobre todo si la inflación subyacente continúa desacelerándose, el tipo de cambio se mantiene estable y la actividad económica sigue debilitándose, aun cuando el mercado continúa descontando incrementos hacia finales de este año.
En su análisis de la minuta, la institución recordó que Banxico señaló que el consumo privado mostró atonía y que la inversión se contrajo durante el primer trimestre de 2026. Al mismo tiempo, el banco central anticipó una recuperación de la actividad económica en el segundo trimestre, apoyada por el comportamiento reciente de la actividad industrial y de la demanda externa.
Sin embargo, Banamex consideró que el análisis del sector real contenido en la minuta fue limitado, ya que únicamente un par de integrantes profundizaron sobre las perspectivas económicas y sus riesgos. Asimismo, indicó que la referencia a la brecha del producto fue breve, al señalar únicamente que la debilidad de la actividad económica ha generado una brecha negativa y que las condiciones de holgura prevalecerán durante el horizonte de pronóstico.
Para la institución financiera, esa evaluación sobredimensiona las condiciones de holgura, ya que estima una brecha del producto menor durante todo el periodo analizado.
Banamex también sostuvo que la mayoría de la Junta de Gobierno resta importancia a diversos factores que podrían mantener presiones sobre la inflación. Entre ellos mencionó que los integrantes consideran que los ajustes al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el incremento de aranceles no han generado efectos de segundo orden.
Si bien coincidió en que hasta ahora esos efectos no son evidentes, señaló que los aranceles representan un riesgo al alza para la inflación y observó que ese tema únicamente fue mencionado de manera breve por uno de los integrantes de la Junta. De igual forma, indicó que, aunque la minuta reconoce la persistencia de la inflación en servicios, sólo uno de los miembros hizo referencia a la acumulación de costos laborales.
Respecto al conflicto en Medio Oriente, Banamex señaló que la Junta consideró que los riesgos sobre los precios de los energéticos se atenúan por las políticas gubernamentales sobre combustibles. Sin embargo, añadió que el documento deja de lado el posible impacto de mayores precios de fertilizantes sobre los productos agropecuarios, particularmente en un contexto de riesgos asociados al fenómeno climático de El Niño.
En este contexto, la institución concluyó que la mayoría de los integrantes de la Junta parece desestimar que la acumulación de estos choques complique la convergencia de la inflación hacia la meta durante el segundo trimestre de 2027, además de que las expectativas de inflación de largo plazo se han mantenido de forma consistente por encima del objetivo del banco central.
Banamex reiteró que, en su opinión, habría sido más conveniente concluir el ciclo de recortes con una tasa de interés en un nivel más cercano a una postura restrictiva, o esperar una mejora más significativa del panorama inflacionario antes de concretar las últimas reducciones. Argumentó que un entorno caracterizado por una inflación superior al objetivo, pese al débil crecimiento económico y a la apreciación del peso, justificaría una tasa de interés más elevada.
No obstante, reconoció que la Junta de Gobierno mantiene, por ahora, la intención de conservar la tasa de referencia en su nivel actual, por lo que confirmó su previsión de una tasa de interés de 6.50% al cierre de 2026 y durante 2027.
Finalmente, señaló que, aunque su escenario central contempla estabilidad en la tasa, el balance de riesgos sigue inclinado hacia la posibilidad de nuevos recortes, debido al sesgo que observa en la mayoría de los integrantes de la Junta de Gobierno.
Al mismo tiempo, advirtió que también existen factores que podrían presionar la política monetaria en sentido contrario, entre ellos una mayor depreciación del peso, un repunte de la inflación subyacente derivado de efectos de segundo orden y un entorno internacional con inflación más elevada y bancos centrales adoptando posturas más restrictivas.
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