Más de 15 millones de trabajadores independientes en México enfrentan el reto de mantener estabilidad financiera y, al mismo tiempo, construir un ahorro para el retiro, debido a que no cuentan con las aportaciones automáticas que reciben los trabajadores bajo un esquema de nómina, señaló Skandia.

De acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) citados por la firma, más de 26% de la fuerza laboral mexicana trabaja de manera independiente.

En un artículo, Skandia mencionó que dicho modelo laboral ha ganado terreno por la autonomía y flexibilidad que ofrece, aunque también implica asumir por cuenta propia aspectos como el ahorro para la vejez y la cobertura de distintas prestaciones.

No obstante, a diferencia de un trabajador asalariado, cuya cuenta de Afore recibe aportaciones del patrón y del Estado de manera automática y obligatoria, el trabajador independiente debe realizar por sí mismo aportaciones voluntarias para construir un fondo para el retiro. Si no lo hace, su cuenta puede permanecer sin recursos o estancada.

La ausencia de prestaciones también representa una diferencia frente al empleo tradicional. Quienes trabajan por cuenta propia no cuentan con aguinaldo, vacaciones pagadas, vales de despensa, liquidación o seguro de gastos médicos mayores, por lo que deben considerar estos aspectos dentro de su propia planeación financiera.

Cabe mencionar que, entre las ventajas del trabajo independiente se encuentran la posibilidad de elegir clientes y proyectos, administrar los horarios y establecer tarifas que permitan acceder a mayores ingresos. Sin embargo, la modalidad también implica enfrentar periodos de ingresos variables y obligaciones fiscales.

En materia tributaria, Skandia señaló que los trabajadores independientes deben realizar declaraciones mensuales y anuales, además de enfrentar retenciones del Impuesto Sobre la Renta (ISR) de entre 1 y 35% y la aplicación de una tasa de 16% de IVA.

La falta de ahorro para el retiro entre quienes trabajan por cuenta propia también se observa en otros países. Un análisis del Pew Research Center señala que en Estados Unidos únicamente 13% de los dueños de negocios unipersonales ahorra activamente para su vejez.

En Reino Unido, un estudio de la firma Aviva indica que cuatro de cada 10 freelancers ahorran de manera activa para su retiro, mientras que menos de uno de cada cuatro conoce las herramientas de pensión disponibles para su perfil.

Ante este escenario, Skandia plantea que los trabajadores independientes pueden estructurar su actividad financiera mediante la asignación de un sueldo fijo quincenal, con el objetivo de separar los ingresos personales de los gastos operativos del negocio.

La firma también recomienda aprovechar los incentivos fiscales del Servicio de Administración Tributaria (SAT) para deducir las aportaciones destinadas al retiro en la declaración anual y establecer mecanismos de ahorro mediante aportaciones fijas y periódicas.

De acuerdo con Skandia, los planes privados de retiro pueden complementar estas estrategias y contribuir a que los trabajadores independientes construyan recursos para mantener una mejor calidad de vida durante la vejez.

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