Los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos tendrán un impacto directo limitado para México, ya que la mayor parte de las exportaciones que cumplen con las reglas de origen del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) conservarán la exención prevista en la resolución. No obstante, la medida incrementará la incertidumbre sobre el comercio internacional y provocará ineficiencias económicas, afirmó BBVA Research.
En un análisis publicado este viernes, la institución señaló que este tratamiento permitirá que México mantenga una mejor posición relativa frente a competidores cuyas exportaciones enfrentarán aranceles de 10% o hasta 12.5% sobre una mayor proporción de sus envíos al mercado estadounidense.
Añadió que este trato diferenciado también envía dos señales: el T-MEC continúa siendo el principal mecanismo de protección del acceso preferencial de México a Estados Unidos y revela la intención de Washington de mantener vigente el acuerdo comercial. Además, preserva el incentivo para que las empresas incrementen el contenido regional de sus exportaciones y documenten el cumplimiento de las reglas de origen.
En balance, BBVA Research consideró que la resolución es favorable para México en términos relativos, pero negativa para la previsibilidad del comercio global, pues la estrategia arancelaria generará ineficiencias en diversas economías, incluida la estadounidense, y parte de esos costos terminará trasladándose a los consumidores de ese país mediante precios más elevados.
El análisis atribuye este escenario a la estrategia comercial adoptada por la administración de Donald Trump, que, según la institución, seguirá caracterizándose por el uso intensivo de aranceles y por la búsqueda de nuevos fundamentos legales para mantener una cobertura cercana a la universal. Así, tras el fallo de la Suprema Corte que limitó el uso de la IEEPA, Washington recurrió a la Sección 301 de la Trade Act de 1974, la cual ofrece una base jurídica más sólida para imponer aranceles en respuesta a prácticas extranjeras que afecten el comercio estadounidense.
Sin embargo, BBVA Research sostuvo que la forma en que se está utilizando esa facultad también plantea cuestionamientos. A su juicio, una aplicación de esa magnitud se asemeja más a una política arancelaria general que a una medida dirigida contra prácticas comerciales específicas.
Desde esa perspectiva, consideró que la administración estadounidense podría estar utilizando la Sección 301 como sustituto de una facultad arancelaria general que corresponde al Congreso. Además, señaló que otro punto vulnerable de la medida es la necesidad de demostrar que las prácticas investigadas realmente afectan o restringen el comercio estadounidense.
Finalmente, la institución indicó que Estados Unidos no ha presentado investigaciones sólidas que sustenten la afirmación de que los países afectados no combaten de manera efectiva el trabajo forzoso, argumento utilizado para justificar los nuevos aranceles.
Según BBVA Research, más que responder a esa preocupación, la resolución parece buscar sustituir los aranceles temporales que la administración estadounidense había impuesto previamente tras el revés judicial que enfrentó el uso de la IEEPA.
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