HSBC estimó que la economía mexicana crecerá alrededor de 1.1% anual, luego de que comenzaran a observarse señales graduales de recuperación tras la contracción registrada al inicio del año.
De acuerdo con el Panorama Mensual de Inversiones de la institución financiera, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) estará impulsado principalmente por una mejora en el consumo interno, que será el principal motor de la actividad económica.
Asimismo, el banco destacó que la inflación mantiene una trayectoria descendente, por lo que prevé que el Banco de México (Banxico) mantendrá la tasa de referencia en 6.50% durante el resto del año.
Pese a estas perspectivas, HSBC llamó a los inversionistas a mantener cautela ante factores como la revisión del T-MEC, la evolución de la relación comercial entre México y Estados Unidos, el entorno geopolítico internacional y la consolidación fiscal del país, “elementos que podrían generar episodios de volatilidad en los mercados durante los próximos meses”.
En el ámbito internacional, HSBC advirtió que la incertidumbre global persiste, aunque consideró que la resiliencia de la economía estadounidense, el crecimiento de las utilidades corporativas impulsadas por la inteligencia artificial y la moderación de la inflación en distintas regiones del mundo mantienen un entorno favorable para diversos activos financieros.
No obstante, el banco reiteró que continúan presentes riesgos asociados a factores geopolíticos y comerciales, los cuales podrían incidir en el desempeño de los mercados.
Para la institución financiera, el contexto internacional abre oportunidades para los inversionistas que mantienen una estrategia de largo plazo y una adecuada diversificación de sus portafolios.
En ese sentido, mantiene una visión positiva sobre las acciones estadounidenses, respaldadas por el crecimiento esperado de las utilidades corporativas y el impulso continuo de la inteligencia artificial.
También conserva una perspectiva favorable para los bonos corporativos con grado de inversión, cuyos rendimientos continúan siendo atractivos para los inversionistas que buscan ingresos estables.
Asimismo, el banco considera que la deuda gubernamental mexicana de corto y mediano plazo ofrece una relación riesgo-rendimiento favorable.
De igual forma, señaló que el oro continúa desempeñando un papel relevante como instrumento de diversificación ante escenarios de volatilidad.
“Para HSBC, más allá de reaccionar a los movimientos de corto plazo, la construcción de patrimonio requiere una estrategia disciplinada basada en objetivos financieros, diversificación y acompañamiento profesional, especialmente en un entorno donde las condiciones económicas cambian con rapidez”, apuntó.
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