El Gobierno federal exentará temporalmente del arancel de importación de 10% a partes y componentes destinados al ensamble de automóviles, una medida que tendrá una vigencia de cinco años y busca atraer nuevas líneas de producción y promover la instalación y expansión de proyectos automotrices en México.
El decreto publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación (DOF) modifica temporalmente el arancel de la fracción 9803.00.01 de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación (TIGIE), correspondiente a partes y componentes para el ensamble de automóviles, mercancías que estaban sujetas a una tasa de importación de 10%.
La exención no se aplicará de manera general a todas las empresas del sector, ya que el documento establece que el beneficio corresponde a compañías de la industria automotriz terminal que cuenten con autorización de depósito fiscal para el ensamble y la fabricación de vehículos conforme a la Ley Aduanera, además de cumplir con los lineamientos que establezca la Secretaría de Economía.
Entre los motivos expuestos en el decreto, el Gobierno señaló la conveniencia de localizar en México líneas de producción de vehículos ligeros que actualmente se importan, con el propósito de fortalecer la fabricación nacional para el mercado interno, así como la innovación, la investigación, el desarrollo y la eficiencia energética.
El documento también señala que establecer infraestructura para fabricar vehículos completos requiere periodos prolongados de planeación y acondicionamiento, debido a la complejidad de los procesos productivos y a la necesidad de desarrollar proveedores de las partes y componentes requeridos, por lo que plantea aprovechar las instalaciones existentes para atraer nuevas líneas de producción que inicialmente operen con esquemas de ensamble más simples.
En ese contexto, el decreto contempla los modelos Semi Knocked Down (SKD) y Completely Knocked Down (CKD), que constituyen una etapa inicial para establecer procesos de manufactura de mayor complejidad y con una creciente integración de proveedores nacionales.
De acuerdo con el documento, la exención busca reducir los costos de establecimiento y operación de nuevos proyectos automotrices, incentivar la instalación de líneas de producción en el país, favorecer la generación de empleos especializados, facilitar la transferencia de tecnología y fortalecer las cadenas productivas nacionales.
Cabe mencionar que la medida se enmarca en los objetivos del Plan México, que incluyen incrementar el contenido nacional, sustituir importaciones y fortalecer la industria mexicana, así como en el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, que contempla impulsar la atracción de inversiones y aprovechar la relocalización de empresas (nearshoring).
El decreto, firmado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el secretario de Hacienda y Crédito Público, Édgar Abraham Amador Zamora, y el secretario de Economía, Marcelo Luis Ebrard Casaubon, entrará en vigor este miércoles y tendrá una vigencia de cinco años contados a partir de esa fecha.
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