La economía mexicana debería crecer 1.4% del segundo al cuarto trimestre del año para alcanzar una tasa anual superior a 3%, una meta que luce difícil ante la debilidad que mostró el país en el arranque de 2026, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
En su reporte económico semanal, el organismo recordó que en el primer trimestre del año el Producto Interno Bruto (PIB) cayó 0.8% respecto al cuarto trimestre de 2025, su primer resultado negativo en los últimos cinco trimestres. En su comparación anual, el avance fue apenas de 0.2%, lo que complica el objetivo oficial de crecimiento de 2.3% para todo el año.
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Además, esta desaceleración también afecta a las finanzas públicas por la vía de una menor recaudación, situación que ya comenzó a reflejarse en la percepción de los mercados.
El CEESP destacó que S&P Global Ratings mantuvo el grado de inversión de México, pero cambió de estable a negativa la perspectiva de la deuda pública, ante el bajo ritmo de crecimiento y la lentitud en la consolidación fiscal.
Debilidad se extiende a los principales sectores
El análisis refiere que las actividades secundarias continúan como las más rezagadas. En el primer trimestre cayeron 1.1% tanto a tasa trimestral como anual, afectadas principalmente por el bajo desempeño manufacturero. Según el Indicador Mensual de la Actividad Industrial, la manufactura retrocedió 0.7% en forma trimestral y 1.6% a tasa anual.
Las actividades terciarias, vinculadas al consumo y al mercado laboral, también mostraron deterioro. Entre enero y marzo bajaron 0.6% frente al trimestre previo y su crecimiento anual fue de apenas 0.9%, el menor desde el primer trimestre de 2021.
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Las actividades primarias tampoco escaparon a la debilidad: descendieron 1.4% en formal trimestral y 0.1% a tasa anual, con lo que sumaron dos trimestres consecutivos a la baja.
A decir del CEESP, la combinación de menor inversión, consumo débil y menor dinamismo laboral reduce la posibilidad de una recuperación significativa en los próximos meses.
En materia de finanzas públicas, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha reportado que los ingresos totales del sector público sumaron 2.2 billones de pesos en el primer trimestre, cifra 0.7% menor en términos reales frente al mismo periodo de 2025 y 79,500 millones de pesos (mdp) por debajo de lo programado.
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Los ingresos petroleros retrocedieron 9.4%, mientras que los no petroleros apenas avanzaron 0.4%. Aunque la recaudación del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) creció 19.4%, la captación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) cayó 4.1% y la del Impuesto al Valor Agregado (IVA) disminuyó 3.7%, una señal clara del menor ritmo de la actividad económica.
Por el lado del gasto público, se observó un repunte de 2.6%, impulsado por un alza de 7.8% en el gasto corriente, mientras que el gasto de capital cayó 20.3% y la inversión física bajó 15.6%.
Aunque el déficit presupuestario resultó menor a lo previsto, la SHCP recurrió a más endeudamiento para financiar el faltante. El saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público llegó a 18.8 billones de pesos, 1.1 billones más que un año antes, destacó el CEESP.
GC





