El crédito al consumo mantiene una trayectoria de crecimiento en México, impulsado principalmente por un mayor uso de tarjetas de crédito y otros financiamientos para la compra de bienes y servicios, informó Círculo de Crédito.
Con base en datos del Banco de México, la Sociedad de Información Crediticia señaló que la cartera de crédito al consumo de la banca comercial ronda los 1.9 billones de pesos, mientras que el financiamiento mediante tarjetas de crédito mantiene un crecimiento de doble dígito. Indicó que esta tendencia refleja una mayor confianza de los consumidores en el crédito, por lo que consideró necesario fortalecer una administración responsable de las finanzas personales para evitar compromisos que rebasen la capacidad de pago.
Ante este escenario, Círculo de Crédito advirtió que las promociones de las rebajas de verano representan una oportunidad para generar ahorros únicamente cuando responden a compras previamente planeadas y no ponen en riesgo el presupuesto familiar.
Explicó que durante la temporada de descuentos es común que los hogares adelanten compras o incrementen su gasto para aprovechar ofertas y esquemas de financiamiento.
En ese contexto, recomendó evaluar si el producto realmente es necesario, si ya estaba contemplado dentro del presupuesto familiar y si su adquisición no afectará el pago de otros gastos esenciales, como vivienda, alimentación, educación, salud o servicios.
Respecto a esos esquemas de financiamiento, la institución destacó que los meses sin intereses continúan siendo una de las alternativas más atractivas para los consumidores, siempre que se utilicen de manera estratégica.
Precisó que este mecanismo resulta conveniente para adquirir bienes duraderos o de mayor valor, como electrodomésticos, línea blanca, tecnología o muebles, cuando el precio es el mismo que al pagar de contado y las mensualidades pueden cubrirse sin comprometer las finanzas del hogar.
En cambio, añadió, para compras cotidianas o cuando existe un descuento adicional por pago inmediato, liquidar de contado suele representar un mayor beneficio económico.
“El crecimiento del crédito al consumo confirma que las familias ven en el financiamiento una herramienta para alcanzar sus objetivos. El reto es utilizarlo con inteligencia. Los meses sin intereses son una excelente alternativa cuando la compra ya estaba considerada en el presupuesto y existe la capacidad para cumplir puntualmente con el total de pagos.
“Si el crédito sustituye la planeación financiera, las promociones pueden convertirse en una carga para el presupuesto familiar”, afirmó Juan Manuel Ruiz Palmieri, CEO de Círculo de Crédito.
El directivo señaló que, antes de contratar un nuevo financiamiento, las familias deben revisar qué proporción de sus ingresos ya está comprometida al pago de créditos y otros gastos fijos, como renta o colegiaturas.
También advirtió que uno de los errores más frecuentes durante las temporadas comerciales es acumular distintos planes de meses sin intereses que, aunque por separado parecen manejables, en conjunto reducen el margen financiero para enfrentar imprevistos o cubrir gastos estacionales, como el regreso a clases.
Asimismo, recomendó elaborar un presupuesto, comparar precios, establecer prioridades de compra y consultar periódicamente el historial crediticio para conocer el estado de los compromisos financieros y mantener un buen comportamiento de pago. Destacó que un historial crediticio sano facilita el acceso a mejores opciones de financiamiento y permite obtener condiciones más favorables cuando el crédito realmente se necesita.
“Las promociones no generan ahorro por sí mismas. El verdadero beneficio surge cuando la compra responde a una necesidad que fue planeada y se integra de manera responsable al presupuesto familiar. Las mejores decisiones financieras son aquellas que protegen el bienestar de las familias, sin comprometer sus finanzas”, concluyó Ruiz Palmieri.





