La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) redujo de 1.5 a 1.3% su pronóstico de crecimiento para México en 2026, con lo que el país mantendría un desempeño inferior al esperado para América Latina y el Caribe.

De acuerdo con su Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026, la región crecerá 2.2% este año, después de haber avanzado 2.4% en 2025, mientras que para 2027 el organismo prevé una expansión de 2.5%.

Con este escenario, México acumularía tres años consecutivos con un crecimiento por debajo del promedio regional.

Al respecto, el secretario general de la Cepal, José Manuel Salazar Xirinachs, señaló durante la presentación del informe que esta situación no es nueva para el país.

Desafortunadamente, México es uno de los países que están en la trampa del bajo crecimiento desde 1990 y en los últimos años, desde 2024, México ha estado por debajo del crecimiento promedio de la región”, dijo.

Cabe mencionar que el menor dinamismo de México se da en un contexto de crecimiento moderado para la región, ya que la Cepal estima que, incluso si las condiciones externas mejoran gradualmente en 2027, América Latina y el Caribe acumularía cinco años consecutivos con un crecimiento promedio de alrededor de 2.3%.

Este ritmo, advirtió el organismo, no sería suficiente para elevar de manera sostenida el ingreso por habitante, reducir las brechas de desarrollo ni ampliar de forma significativa el espacio de las políticas públicas.

El escenario refleja además que las dificultades de la región no dependen únicamente de la situación internacional.

En particular, la Cepal identificó bajos niveles de inversión, un escaso crecimiento de la productividad, una menor creación de empleo formal y una elevada informalidad como factores que continúan limitando la capacidad de crecimiento de las economías latinoamericanas.

A estas restricciones se suma un entorno internacional más complicado durante 2026 y 2027, con un menor crecimiento de la economía mundial, incertidumbre geopolítica y financiera y mayores presiones sobre los mercados internacionales de energía.

Sobre este panorama, Salazar Xirinachs señaló que las condiciones externas representan una presión adicional para la región.

Sobre el escenario internacional no hay mucho que podamos hacer, pero entonces quiere decir que si antes de todas estas complejidad de la rivalidad geopolítica y de los conflictos y el estrecho de Ormuz, si antes de eso ya era necesario redoblar esfuerzos en materias de política de desarrollo productivo ante una economía internacional tan compleja, más que nunca ahora debemos realmente redoblar esfuerzos por salir de esa trampa de baja capacidad por crecer”, apuntó.

El escenario previsto por la Cepal también contempla resultados negativos para cinco países de América Latina y el Caribe en 2026. Cuba y Haití registrarían las contracciones más profundas, seguidos por Bolivia, Santa Lucía y Trinidad y Tobago.

En contraste, entre las economías que sí tendrán tasas positivas, México y Jamaica registrarían los menores crecimientos.

El panorama regional llevó además a Salazar Xirinachs a hablar de una segunda década perdida para América Latina y el Caribe, al señalar que el crecimiento promedio se mantiene en niveles similares a los registrados durante la década de 1980, cuando tuvo lugar la primera década perdida.

La mayoría de los países están inmersos en una trampa de bajo crecimiento”, alertó.

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